OTRAS INQUISICIONES: Virginia: Racismo y rencor

196
Pablo Cabañas Díaz
Los esfuerzos que ha hecho  el estado de Virginia en los Estados Unidos  por convertirse en un territorio demócrata se encuentra en peligro. Unas antiguas fotografías del gobernador demócrata Ralph Northam con la cara pintada de negro han llevado a ambos partidos a exigir su renuncia. De hacerse a un lado, su sucesor debería ser el vicegobernador Justin Fairfax recién  acusado de abuso sexual por una mujer. En el supuesto de que los dos principales gobernantes queden fuera, debería asumir el cargo el fiscal general Mark Herring. Él reconoció que también se pintó la cara de negro cuando era joven. Aún no ha dimitido nadie, pero en el caso de que los tres se retiren, el presidente de la Cámara de Delegados deberá asumir el Gobierno: el republicano Kirk Cox.
El hecho de que políticos blancos se hubieran maquillado el rostro para caricaturizar a los afroamericanos es un asunto explosivo. Hay que recordar que hace menos de dos años, en Charlottesville (Virginia) un grupo de supremacistas blancos organizaron una manifestación que terminó con  un neonazi atropellando a la multitud.
Fue en el surgimiento de  Estados Unidos como nación  cuando  Alexis de Tocqueville puso de manifiesto la gravedad del problema racial en los Estados Unidos. El pensador francés explicaba en el siglo XIX  cuál era la relación entre las tres razas que habitaban el territorio de ese país ―la india, la negra y la blanca― en el capítulo décimo del primer libro de “La democracia en América”, Tocqueville se refiere a los excesos de la población blanca contra los indios nativos en su progresiva colonización del oeste y a las consecuencias de la sumisión de la raza negra a la esclavitud.
Cuando Tocqueville escribía esta obra, en 1835, la esclavitud ha sido abolida en la mayoría de los Estados del Norte del país, pero para su sorpresa el resultado inmediato de la abolición no fue un mayor entendimiento o una mayor igualdad entre blancos y negros sino un mayor distanciamiento entre ellos. La razón es que en esas circunstancias “la desigualdad se graba en las costumbres a medida que se borra en las leyes” . Según Tocqueville las consecuencias de la esclavitud permanecen en las costumbres debido al carácter específicamente racial de la esclavitud moderna. A este respecto, las diferencias entre la esclavitud de la Antigüedad y la de la Edad Moderna son fundamentales.
Bastaron poco años para mostrar que las observaciones del pensador francés eran una realidad. En 1857, un esclavo –llamado Dred Scott– se le ocurrió recurrir a la Suprema Corte pidiendo su libertad, argumentando que el texto de Declaración de la Independencia establece que todos los hombres son “libres” e “iguales”. El tribunal lo puso en su lugar al fallar que el esclavo no podía reclamar su libertad, porque no era “una persona, sino una propiedad”, es decir, una cosa, la deshumanización racista brotando del derecho absoluto de la propiedad privada capitalista
Tocqueville consideraba que la única solución para remediar el problema racial en Estados Unidos se daría a partir de un cambio radical en las costumbres sociales Lamentablemente, el mestizaje en ese país le pareció especialmente difícil debido al orgullo racial del hombre blanco de los Estados Unidos.

Comentarios

comentarios