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CIUDAD DE MÉXICO, 18 de enero (AlMomentoMX).- Un día como hoy, pero de 1966, pudo ocurrir la peor tragedia atómica de la historia: hace 51 años, cuatro bombas nucleares cayeron sobre España, las cuales por fortuna no explotaron.

Fotos: BBC

La mañana del 17 de enero de 1966 dos aviones de la fuerza aérea de Estados Unidos colisionaron entre sí mientras realizaban una maniobra de abastecimiento de combustible en el aire.

El bombardero B-52G, cargado con cuatro bombas atómicas, chocó contra un avión cisterna KC-135.

En ese entonces, el mundo padecía los momentos más tensos de la Guerra Fría, pues Estados Unidos mantenía entre 12 y 24 bombarderos B-52 armados con bombas nucleares en vuelo las 24 horas del día.

Tres de las bombas cayeron cerca del poblado de Palomares y la otra se precipitó cerca de la costa del Mediterráneo. Sin embargo, y para suerte del mundo entero, los dispositivos no tenían los detonadores activados, lo que evitó una catástrofe atómica.

Dos de las bombas llegaron al suelo con suavidad gracias a los paracaídas que tenían, pero las otras dos no corrieron con la misma suerte y se despedazaron con el impacto, esparciendo una cantidad hasta hoy desconocida de plutonio, pues las autoridades norteamericanas jamás han revelado la cantidad de material radiactivo que contenían las bombas.

“Miré hacia arriba y vi esta enorme bola de fuego cayendo del cielo. Los dos aviones se estaban rompiendo en pedazos”, narra Manolo González, testigo de los hechos, a la BBC.

Sólo hubo siete muertos, todos tripulantes de los aviones estadunidenses. Tres lograron eyectarse a tiempo.

Tras el accidente, los estadunidenses solo retiraron la tierra contaminada de las áreas más afectadas. Actualmente existen tres zonas valladas que siguen contaminadas, en total unas 40 hectáreas.

Para fortuna de los habitantes de Palomares, nadie ha resultado enfermo o afectado a causa de la radiación, según constatan los chequeos médicos y el monitoreo de la zona pactados por ambos países.

A la fecha, la comunidad de Palomares debate la posibilidad de construir un museo o realizar algún tipo de recorridos por la zona del accidente para atraer el turismo.

AM.MX/dsc

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