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LOS ÁNGELES CALIFORNIA, 6 de enero (AlmomentoMX).- La ciudad de Los Ángeles rindió anoche homenaje a la leyenda y el legado de una de sus bandas más ilustres al proclamar el 4 de enero como el día de The Doors, una declaración oficial que tuvo lugar aprovechando el 50 aniversario del disco debut del grupo encabezado por Jim Morrison. Imágenes

Los dos miembros con vida de The Doors, John Densmore y Robby Krieger, asistieron junto a familiares de los fallecidos Morrison y Ray Manzarek a una ceremonia en la playa de Venice, un lugar muy ligado a los inicios del grupo.

Más de cuatrocientas personas se congregaron bajo el icónico letrero de Venice, en el cruce de las avenidas Pacific y Windward, para ver cómo una señal luminosa con el logotipo de The Doors se iluminaba en un atardecer frío y con un poco de lluvia.

John Densmore y Robby Krieger, que se mostraron orgullosos de ser “nativos de Los Ángeles”, recordaron algunas anécdotas de Venice relacionadas con The Doors, como el apartamento que tenía Ray Manzarek que costaba 75 dólares al mes o el café que inspiró la canción Soul Kitchen.

También rememoraron la azotea, “sin televisión ni teléfono”, a la que se subía Jim Morrison y que dio pie a versos como los de Moonlight Drive, que recitaron  sobre el escenario: “Nademos hacia la luna, escalemos a través de la marea, entremos en la noche que la ciudad dormida esconde”.

“Voy a demostrar que no era el cantante sino el batería”, bromeó John Densmore antes de abordar una versión acústica de la canción L.A. Woman con Robby Krieger a la guitarra.

También intervino el concejal de Los Ángeles Mike Bonin, que señaló que hace medio siglo se editó un disco, el primero de The Doors, que “transformó el rock and roll en todo el mundo”.

“Los Ángeles y Venice no podrían estar más orgullosos de ser el lugar de nacimiento de The Doors”, añadió el político, quien también aseguró que escuchar sus canciones te lleva “a otro lugar, a una tierra de fantasía, imaginación y placer”.

Seguidores de todas las edades, desde viejos roqueros a adolescentes, y de todos los estilos, desde fans de Pink Floyd y The Who a amantes de Slipknot o Black Sabbath, se unieron para saludar la obra e influencia de una de las bandas cruciales de la contracultura californiana de los años 60.

Estos aficionados llevaron hoy todo lo que tuvieran a mano con el nombre de The Doors o con el amenazador y seductor rostro de Morrison, como camisetas, discos, gorros, pósters, libros y hasta matrículas personalizadas de coches.

La autenticidad de The Doors, que no buscaran la fama sino algo más allá y la profundidad de sus letras fueron algunos de los puntos que destacaron los fans sobre la importancia musical de la banda. “¿Bromeas? Nunca me habría perdido la oportunidad de estar hoy aquí”, dijo a Efe Alice Palombella, una joven italiana seguidora de The Doors que vive en Los Ángeles.

“Crecí con ellos porque son también la banda favorita de mi madre”, añadió Palombella, quien subrayó asimismo que las letras del grupo son “como poemas” y opinó que hay gente que conecta con The Doors y gente que “nunca lo hará”.

Editado el 4 de enero de 1967, el álbum The Doors fue la asombrosa carta de presentación de una banda que unía el rock, el jazz, el blues y ciertos detalles de psicodelia como sostén para las enigmáticas letras de Morrison.

Gracias a canciones como Break on Through (To the Other Side), Light My Fire o The End, The Doors salieron del circuito de salas del Sunset Strip para convertirse en estrellas no sólo por la electricidad de su música, con los sinuosos teclados de Manzarek al frente, sino también por la polémica que suscitaban a cada paso que daban.

Entre desórdenes públicos y escándalos de diverso tipo, quedó para la historia la controvertida aparición de The Doors en el show televisivo nacional de Ed Sullivan en 1967, en el que Morrison rechazó cambiar y cantó en directo un verso de Light My Fire relacionado con el consumo de drogas.

 

Los inicios

 

La historia de The Doors comienza en Los Angeles (California), cuando un joven Jim Morrison entabla amistad con Ray Manzarek, un compañero de la universidad con el que compartía aficiones. Tras leer un poema de Morrison, Rick decidió ponerle música para que Jim lo cantara. El resultado les gustó tanto que decidieron montar una banda para dar salida a su creatividad artística.

Ray tocaba en una banda llamada Rick And The Ravens. Tras atraer a su nueva banda a dos músicos que conocía de antes, quedó conformado el grupo como un cuarteto: Jim Morrison como vocalista, Ray Manzarek en los teclados, John Densmore en la batería y Robby Kriegger a la guitarra.

Decidieron bautizar a la banda con el nombre de The Doors, naciendo así uno de los grupos más importantes e influyentes de la década de los sesenta y principios de los setenta.

Pronto comenzaron a componer canciones. Jim Morrison componía las letras y los otros miembros de la banda se encargaban de las partituras y de imponerle ritmo a las canciones. Al poco tiempo ya tenían un repertorio propio, que les sirvió para comenzar a tocar en locales nocturnos.

Sus primeras actuaciones pasaron con más pena que gloria. Las personas que acudían a los conciertos eran escasas y apenas sacaban algo de dinero para costearse los instrumentos y sobrevivir. Además, Jim Morrison se debatía entre lo que serían sus dos pasiones: las mujeres y las drogas.

En agosto de 1966 un ejecutivo de la discográfica Elektra Records y el productor Paul A. Rothchild acudieron a verles actuar en un local llamado Whisky A Go Go. Ese día The Doors hizo un concierto extraordinario y los ejecutivos debieron quedar prendados con ellos, porque enseguida les ofrecieron firmar un contrato para grabar un disco.

 

Primer álbum

 

El 4 de enero de 1967 aparece el primer álbum de The Doors, titulado de forma homónima, “The Doors”, uno de los mejores trabajos del grupo y un excelente exponente del rock psicodélico.

El single “Light My Fire” se convirtió rápidamente en número uno. El disco contenía, además, temas como “The End” (11 minutos tratando el complejo de Edipo), “Break On Trought” y “Light My Fire”. Todo el disco tiene un aire teatral, influido por las actuaciones de Jim Morrison. En general, los temas tratan de forma explícita el tema del sexo y las drogas.

Con este primer trabajo de estudio, The Doors adquirieron una gran reputación y Jim Morrison fue aupado como ídolo musical y sexual de una nueva generación.

El gran aliciente de los conciertos del grupo era ver a Jim Morrison entrar en trance en mitad de una interpretación y recitar poesías o bailar como un loco. Proclamaba el ‘amor, sexo, drogas y rock’n Roll’. Despreciaba la autoridad, hasta que en el transcurso de un concierto mostró los genitales al público y fue detenido por escándalo público.

AM.MX/fm

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