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Subcontratación en México
  • Su prohibición causaría afectación a la economía de México
  • Impedirla dificultaría el cumplimiento de los acuerdos laborales del T-MEC

Ciudad de México, 20 de enero de 2021.- La prohibición de la subcontratación laboral causaría una grave afectación a la economía de México, ya que se perderían una cantidad muy importante de empleos debidamente remunerados, que impulsan la recuperación económica, y las consecuencias políticas de ello se reflejarán en las próximas elección de julio del presente año, consideró la WEC Latam.

Además, se desincentivaría la inversión, puesto que muchas empresas recurren a ella como una manera de conseguir personal capacitado para poder concentrarse en sus actividades centrales.

Las empresas de tercerización son una solución inmejorable para hacer frente a la crisis provocada por la pandemia, ya que permiten crear empleo formal, proteger a los empleados, hacer más eficientes los costos y contar con modelos innovadores y focalizados en materia de gestión de personal, señaló Miguel Pérez García, presidente de la Confederación Mundial de Empleo en América Latina.

En ese sentido, destacó el llamado que hizo la Organización Internacional de Trabajo (OIT) para no criminalizar la subcontratación y, especialmente, proteger a los trabajadores durante la crisis de COVID-19 por medio de medidas flexibles que incentiven el empleo.

Consideró indispensable que las autoridades, el sector privado y la sociedad civil de México unan esfuerzos para poder aprovechar todo el potencial de este modelo, ofreciendo la certeza jurídica que se requiere para operar, erradicando las malas prácticas laborales y fiscales en que incurren algunas empresas irresponsables.

Ya hace algunas semanas Pérez García había enviado una misiva al Congreso de la Unión en la que destacó que la subcontratación es una actividad legal en México, capaz de crear empleos formales a gran escala y de incentivar el desarrollo económico. Se trata de un esquema ampliamente utilizado en los países más desarrollados, en especial, en Canadá y Estados Unidos, principales socios comerciales de México.

En México hay alrededor de 5 millones de personas que actualmente trabajan de manera legal por medio de algún esquema de subcontratación. Sin embargo, al igual que todos los países del mundo, México está resintiendo los efectos económicos y laborales provocados por la pandemia, les dijo.

De acuerdo con datos oficiales publicados por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en el primer semestre de 2020, se perdieron un millón 113 mil 677 empleos formales. La cifra es elevada, mas no contempla ni los desempleos de la informalidad ni aquellos autoempleos y emprendedores de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES), que representan el 99.8% de las unidades económicas del país.

La subcontratación puede contribuir positivamente a solucionar los problemas que México enfrenta ya que fortalece la creación de empleos formales, apoya a grupos vulnerables de la población y aumenta la productividad. Es un esquema transversal pues forma parte de todas las actividades económicas e impulsa a las empresas de cualquier tamaño (micro, pymes y grandes), les comentó a los legisladores.

Sin embargo, el pasado 12 de noviembre de 2020, el Ejecutivo Federal mexicano anunció que haría llegar a la Cámara de Diputados una iniciativa de ley para prohibir la subcontratación de personal y regular tanto la prestación de servicios especializados, como a las agencias de colocación.

Desde WEC Latam pensamos que la prohibición de la subcontratación laboral causaría una grave afectación a la economía de México, ya que se perderían una cantidad muy importante de empleos debidamente remunerados, que impulsan la recuperación económica. Además, se desincentivaría la inversión, puesto que muchas empresas recurren a ella como una manera de conseguir personal capacitado para poder concentrarse en sus actividades centrales, señaló Pérez Garcia en la carta.

Por otra parte, dificultaría el cumplimiento de los acuerdos laborales del T-MEC, ya que este tratado busca homologar las condiciones de trabajo de América del Norte, donde hay, cuando menos, 25 millones de trabajadores en algún esquema de outsourcing. Como presidente de la Confederación Mundial de Empleo para América Latina, dijo, siento la necesidad de señalar que es precisamente ahora cuando se tiene que aprovechar con mayor intensidad y responsabilidad la subcontratación.

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