En México, Arjen Robben es famoso por ser el victimario del “No Era Penal” en el Mundial de Brasil 2014. Se despide del fútbol mundial a sus 35 años de edad.
Sin embargo, lo que nadie imaginó es que el verdadero secreto no estaba en las figuras visibles, sino enterrado físicamente bajo las capas de pigmento, esperando una tecnología que aún no existía para ser escuchado.