De acuerdo con los testimonios de algunos testigos, se utilizó una red de 12 empresas fantasmas, las cuales estaban protegidas por el Servicio de Administración Tributaria (SAT)
De mil 900 millones de pesos del erario asignados para esas secretarías, más de 700 millones de pesos fueron transferidos en efectivo a 10 domicilios, según una investigación de Reforma