martes, febrero 27, 2024

“Nazdoróvie, diez letras que no hacen felices”

Rajak B. Kadjieff / Moscú

*¿El sabio Dimitri Mendeléiev inventó el vodka?
*Existe esa creencia sobre su supuesta aparición.
*Al gran químico ruso le gustaba mucho esa bebida.
*A él se debe la imprescindible “Tabla Periódica de los Elementos”
*Se dice que aplicó métodos científicos a su creación etílica.
*Hay dudas razonables sobre el hecho, pero, ¿es cierto?

“Exclamemos ‘nazdoróvie’ para ser felices”, escribió y sugirió Dimitri Mendeléiev en su tesis doctoral presentada en 1865 sobre la combinación de alcohol y agua, que -aseguró- no tenía nada que ver con el vodka, la bebida nacional de Rusia.
Sin embargo, el destacado y laureado científico que revolucionó la química moderna intentaba descubrir la razón de la disminución de la cantidad de líquido cuando se mezclan partes iguales de alcohol y agua.
¿Por qué, entonces, se sigue creyendo que el sabio, quien dio a su país una más de sus glorias en torno al conocimiento universal, participó en la creación de la famosísima bebida rusa que ha quedado registrada como parte de la identidad nacional?
Con ella se identifica la esencia y razón de ser de una nación enigmática y extraordinariamente rica en invenciones, cultura, fuerza y presencia universales, cualidades reconocidas hasta en el espacio exterior, a través del consumo que han hecho del vodka los cosmonautas desde 1961, cuando Yuri Gagarin circunvoló la Tierra por vez primera.
La primera cuestión es quién fue Mendeléiev, reconocido amplia y justificadamente en Gran Bretaña, que hasta los condecoraron permitiéndole portar la capa de terciopelo que impone la Universidad de Oxford únicamente a figuras excepcionales.
El gran científico se hizo famoso en todo el mundo por ser el creador de la “Tabla Periódica de los Elementos” en 1869, más comúnmente conocida como la “Tabla de Mendeléiev”.
Descubrió la ley periódica y creó una tabla que incluía todos los elementos conocidos, sus propiedades químicas y físicas y que, además, permite comprender la relación entre ellos, y hoy los científicos la utilizan en su trabajo; pero es tan sencilla y clara que también se estudia en los colegios de educación media y superior.
Sin embargo, antes, al elegir el tema de su tesis doctoral, Mendeléíev decidió estudiar el fenómeno que aún no había sido explicado por nadie, en ningún país o institución científica o educativa del mundo, ni siquiera Francia e Inglaterra con todos sus avances en términos de conocimiento.
Porque nadie podía entender por qué el volumen del líquido resulta ser inferior a la cantidad inicial cuando se mezclan partes iguales de alcohol y agua, y en pocas palabras, el científico ruso descubrió que las moléculas de alcohol y agua interactúan y las moléculas de agua rellenan el espacio entre las moléculas de alcohol.
A esto, científicamente se le llama “contracción”, y por eso el volumen final es menor que la cantidad del líquido inicial por separado, y en pocas palabras Dimitri Mendeléiev se dedicó al estudio científico de la producción adecuada de vodka.
Según sus biógrafos, Mendeléiev no bebía nada más que nalifka o nalivka, licor hecho a base de coñac y arándanos, y vino tinto seco si lo deseaba, aficiones sobre las que solía decir: “Conozco el sabor del alcohol sólo como químico, igual que el sabor de cualquier otro veneno”.
¿De dónde procede el mito? La ingeniera química Diya Timójina, creadora de las variedades originales de vodka “Prázdnichnaia”, “Kolos” y “Borodínskaia”, el 1 de diciembre de 1968 dijo que el vodka existe en Rusia desde aproximadamente el siglo XIV.
Hoy, ningún historiador puede precisar el año exacto de la invención del vodka llamado “vino de pan”, polugar, gorelka y pennik, además del mencionado nalifka de origen ucraniano, bielorruso y polaco, descrito en Varsovia como nalivka, con v corta.
El caso es que el vodka era una bebida casera bastante popular, y el problema, sin embargo, era que bebidas diferentes podían llamarse vodka, a tal grado que en 1894, las autoridades decidieron controlar estrictamente la producción de vodka y establecer un nuevo monopolio.
Y aunque en realidad el vodka se elaboraba mezclando alcohol y agua, la cuestión era cuál debía ser la proporción correcta, porque tradicionalmente el vodka se elaboraba con un 50 % de alcohol y un 50 % de agua, mezcla que daba como resultado un 41 % – 42 %.
En la práctica -explica Rajak Bek, poseedor de un método único de destilación de nalifka en su casa de Moscú- esta proporción tampoco se respetaba, y la graduación de la bebida alcohólica resultante podía variar mucho.
Pero los entendidos en esa bebida y en el vodka como él, quien asegura que hay diez letras para ser felices, han llegado a la conclusión de que su mejor graduación en cuanto a su efecto sobre una persona, debe ser exactamente del 40 %.
Pero, ¿cómo conseguir esa proporción? Y ahí es donde entra Dimitri Mendeléiev: para hacer vodka exactamente de 40 %, los productores pusieron en práctica el descubrimiento del sabio moscovita, y en lugar de mezclar determinados volúmenes, empezaron a pesar los ingredientes.
Así, define Rajak Bek, el llamado proceso de “contracción” no alteraba el contenido de alcohol, mezcla que se patentó como vodka especial “Moskóvskaia” que se cuenta hasta ahora entre los más famosos y prestigiados.
Esta marca está por encima de otras aparecidas a fines del siglo XIX, cuando el zarismo iba en declive; pero sin abstenerse -como recomendaba Mendeléiev- de decir “nazdoróvie”, “salud” en ruso clásico, idioma puro entendido por unos pocos.

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