CIUDAD DE MÉXICO.- ManpowerGroup, líder global en soluciones de capital humano, presenta un análisis sobre el panorama laboral en México tras el reciente reporte de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI.
Durante el primer trimestre de 2026, la Población Económicamente Activa (PEA) alcanzó los 61.1 millones de personas, un incremento anual de 622 mil personas respecto al primer trimestre de 2025, reflejando una participación económica con una tasa del 58.7 por ciento. De ellos, 59.6 millones estuvieron ocupadas; 552 mil más en relación con el primer trimestre de 2025, que reportó 59 millones.
Pese al dinamismo, la informalidad persiste como un desafío estructural que absorbe gran parte de este crecimiento. Durante el periodo de enero a marzo de 2026, la población ocupada en la informalidad llegó a 32.6 millones de personas, sumando 583 mil personas respecto al mismo lapso de 2025 , situando la tasa de informalidad laboral en 54.8 por ciento y superando el 54.3 por ciento con 32 millones de personas informales registrado en 2025.
La informalidad es una realidad que tiene impactos diferenciados en el país. A nivel regional, las entidades del sureste del país registran los niveles más altos de informalidad laboral como en Oaxaca (79.9 %), Guerrero (76.4 %) y Chiapas (75.3 %). En contraste la región norte tiene a los estados con menor tasa de informalidad como en Coahuila (34.2 %), Chihuahua y Nuevo León (34.9 %) y Baja California (37.6 %).
El aumento de la informalidad en México, según Fernando Bermúdez Pire, director de Relaciones Corporativas de ManpowerGroup,alimenta un círculo vicioso que desincentiva la capacitación, debilita la competitividad y fragmenta el mercado laboral.
“Las disparidades regionales en las tasas de informalidad revelan una profunda desigualdad de oportunidades laborales en el país. Es crucial la necesidad de mantener un mercado laboral resiliente, siendo fundamental que el crecimiento de la población ocupada, no se vea diluido por la falta de estímulos”
“Más de la mitad de la fuerza laboral mexicana carece de prestaciones y seguridad social, lo que obstaculiza el avance del país, al mantener a trabajadores en una situación vulnerable, sin acceso a prestaciones, ahorro para el retiro ni estabilidad. Por ello, es imperativo implementar mecanismos de contratación formal más flexibles y políticas de formalización laboral que se ajusten a la realidad actual del mercado laboral”.
AM.MX/fm
