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*Sólo hay que ver sus rostros, sus ojos, su ropa, sus huesos, todo nos indica que efectivamente estamos en la 4T, y nada podrá hacerse para detener este cambio, si no se descubren los compromisos amarrados por AMLO para hacerse con el poder

 

Gregorio Ortega Molina

Morena no es un partido, lo dice en sus siglas: Movimiento de Regeneración Nacional. Es una agrupación ideológicamente informe, formada con la pedacería y los descontentos de todas las otras agrupaciones políticas. De allí que me sorprenda la declaración de Claudia Sheinbaum a La Jornada, publicada el 22 de septiembre último.

     Este Movimiento adolece de los mismos males que pudrieron el proyecto de la Revolución y crearon la presidencia imperial. Verlo en la oposición equivale a negar el futuro que les muerde los calcetines, por ello afirmó: “En la Ciudad de México no hay oposición porque está moralmente derrotada, afirmó la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo. Agregó que en el anterior sexenio los partidos políticos se asociaron para consolidar un régimen de corrupción y traicionaron a la ciudadanía.

     “En entrevista remota con la redacción de la sección Capital de La Jornada con motivo de su segundo año de gobierno, admitió que la capital del país vive una crisis económica muy difícil generada por una pandemia, no por el gobierno, de allí que el proyecto de presupuesto para el próximo año se elabora con base en una caída de los ingresos en 8 por ciento, y se reforzará la política de austeridad con recortes al gasto corriente, con los que se prevé obtener 10 mil millones de pesos”.

     El control político y presupuestario de la Ciudad de México no es el mayor de los problemas. El tejido social rasgado por el desempleo, acrecienta la inseguridad y la violencia y facilita la entrada de los cárteles, pero además están las manifestaciones y los plantones. A unos se les descuida, a los otros las fuerzas del orden se preparan para reprimirlos. Con balas que duelen y también pueden matar.

     El diputado Jorge Gaviño Ambriz “solicitó -mediante un Punto de Acuerdo- al Gobierno de la Ciudad de México que garantice la no utilización de armamento menos letal (balas de goma con pintura para marcaje y municiones de goma rellenas con químico irritante), para el control de manifestaciones y protestas.

     “Estamos contra la militarización de las policías, rechazo el uso de este tipo de armas para el control de multitudes, debido a que pueden provocar lesiones graves con fractura de huesos, daño a órganos internos del cuerpo o explosiones del globo ocular o incluso la muerte si se accionan a corta distancia o hacia la cabeza”.

     Mientras tanto y como nunca antes, acuden a las puertas de los domicilios de la colonia donde vivo, y durante todas las horas del día, personas que buscan la manera de saciar su hambre: marimbas, bandas tipo Sinaloa, tamboras, pordioseros con cara de alcohólicos y consumidores de marihuana o simplemente “chemos”. Sólo hay que ver sus rostros, sus ojos, su ropa, sus huesos, todo nos indica que efectivamente estamos en la 4T, y nada podrá hacerse para detener este cambio, si no se descubren los compromisos amarrados por AMLO para hacerse con el poder.

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Recuento Tratado Internacional de Aguas (Gustavo Díaz Ordaz, 1965) Uno de los frutos de las instituciones y de la continuidad de los esfuerzos, dentro del principio permanente de la renovación de los hombres, es el entendimiento satisfactorio a que se llegó con los Estados Unidos de Norteamérica acerca del largo, complejo y difícil problema del incremento de la salinidad de las aguas del Río Colorado.

     Durante la visita que el señor presidente Kennedy hizo a México, asomó la posibilidad de un arreglo en las conversaciones que sostuvo con el señor presidente Adolfo López Mateos, quien, posteriormente, continuó las gestiones con el señor presidente Johnson para culminar, por fin, en marzo del presente año, con la adopción de medidas prácticas para poder descargar los drenajes del Distrito Wolton-Mohawk aguar arriba o aguas debajo de la presa Morelos.

     En este arreglo participaron, además de las secretarías de Relaciones Exteriores, de Recursos Hidráulicos y de Agricultura y Ganadería, la Comisión Internacional de Límites y Aguas entre México y Estados Unidos y los actores sociales agrupados en el Comité de Defensa del Valle de Mexicali. Tanto el gobierno Federal como los particulares, tuvieron la misma explicable reserva de que las estipulaciones que se convinieran no constituyeran precedente, reconocimiento ni aceptación que pudieran afectar los derechos de México, por cuanto respecta al Tratado de Aguas del 3 de febrero de 1944 y a los principios generales de derecho, y que las medidas adoptadas se pusieran en vigor durante cinco años, a efecto de poder comprobar si la experiencia confirma o no la opinión de los técnicos sobre su satisfactorio resultado.

     Las obras no pudieron iniciarse sino hasta el día 2 del mes próximo pasado, debido a una huela que, en el Estado de Arizona, estalló en contra de las empresas constructoras de obras públicas. Desde entonces se ha venido trabajando con intensidad y se espera que el canal empezará a funcionar el día primero de diciembre. El gobierno de los Estados Unidos nos ha dado seguridades de que, al igual que en años anteriores, tomará las medidas adecuadas para que las aguas que recibamos antes de que el nuevo canal entre en operación, no causen perjuicios al Valle de Mexicali por exceso de salinidad.

     Al aprobar una decisión de esta naturaleza, el gobierno de nuestro vecino del norte hizo honor a la justicia que firmemente creemos asiste a México y al espíritu amistoso que anima a los Estados Unidos, en un acto que, de repetirse, no podrá dejar de tener influencia benéfica en el desarrollo de nuestras relaciones.

     Inclusive, podría influir en lo relativo al uso y aprovechamiento de los ríos internacionales, cuestión que ha sido y es causa de controversia en nuestro Continente.

www.gregorioortega.blog                                                  @OrtegaGregorio

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