fbpx LA COSTUMBRE DEL PODER: 4T “chatarra” | Almomento | Noticias, información nacional e internacional

*Pero demos gracias a AMLO porque estamos en el umbral de la 4T. Un empujoncito más y la caída en el precipicio nos hará olvidar toda indignidad, porque estaremos muertos

 

Gregorio Ortega Molina

Recuerdo con desazón ciertas percepciones que la clase gobernante tuvo de la sociedad bajo su resguardo. Ayer, como hoy, ni idea tienen de lo que realmente necesita y/o desea ese pueblo bueno y sabio que los sostiene en el poder con su hambre, sus muertos, sus desgracias y desaparecidos y víctimas de las políticas públicas.

     Ya en pleno funcionamiento el Fondo Nacional para Actividades Sociales (FONAPAS), su presidenta, Carmen Romano de López Portillo, solicitó, obtuvo y difundió su idea de dieta para fortalecer la salud de mexicanos. Entre las propuestas recuerdo el desatino del salmón, como si a los de a pie les alcanzara para comprar algo más que sierra o pulpo o piel y cabeza para sopa de pescado.

     Lo de la señora Romano de López Portillo puede tildarse de mezcla de ingenuidad y cinismo. Lo de hoy rebasa toda adjetivación. Pensé en el término demagogia, pero es insuficiente. Quizá resulta una mezcla de perversidad y cinismo y concupiscencia por el poder sin límites, debido a un rencor que jamás quedará satisfecho.

     Suponer que los ingenuos mexicanos creemos que con prohibir la venta de comida chatarra a niñas, niños y adolescentes soluciona los problemas de alimentación, obesidad, hipertensión y diabetes, equivale a considerarnos menores de edad, o como nos calificara el gran tlatoani, que nos ve como si fuésemos sus mascotas.

     En lo personal eludo las frituras, porque mi educación alimenticia fue orientada a la salud. Tampoco bebo refrescos y nunca me detengo a comer en un puesto ambulante, ni los exquisitos tacos de canasta. Los busco en comercios establecidos.

     Si piensan que nos van a dar salud por ley y nosotros les compramos el cuento, es que nos consideran muy, pero muy “pendejos”, porque para alimentarse para la salud se requiere educación y un mínimo bienestar económico, pues de otra manera se andará a la caza de las “guajolotas”, las tortas de chilaquiles, las gorditas de chicharrón y otras “frituras” más dañinas que las que se comercian en las misceláneas, los tianguis y los súper.

     Seamos valientes para reconocer que los problemas derivados de la obesidad, la hipertensión y la diabetes, en una nación como la mexicana derivan de la deficiente educación y de la pobreza alimentaria y la miseria. A los que les aprieta el hambre, terminan por meterse a la boca lo que encuentran.

     Queda cerca de casa uno de los contenedores de basura de la zona, lo que me permite ser testigo del crecimiento y desarrollo de la pepena, pues los menos jodidos físicamente se apiñan para llevarse lo que pueden vender: latas, envases; los que la traen atrasada van comiendo en la medida que sacan lo que no les causa tanto asco, tanta náusea.

     Pero demos gracias a AMLO, estamos en el umbral de la 4T. Un empujoncito más y la caída en el precipicio nos hará olvidar toda indignidad, porque estaremos muertos.

www.gregorioortega.blog                                           @OrtegaGregorio

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