CIUDAD DE MÉXICO.- La inteligencia artificial se está convirtiendo en un recurso frecuente para quienes buscan orientación o apoyo emocional. De acuerdo con una encuesta de la Asociación Estadounidense de Psicología (APA), más del 75% de los psicólogos clínicos reporta que sus pacientes interactúan con chatbots durante su proceso terapéutico. Las personas recurren a estas herramientas debido a su disponibilidad inmediata las 24 horas, su facilidad de uso y la ausencia de barreras como costos elevados o la necesidad de un seguro médico.
Los usuarios emplean las plataformas de IA para propósitos diversos dentro del ámbito del bienestar personal:
Autodiagnóstico y apoyo: El 39% de los pacientes utiliza la IA para intentar identificar condiciones psicológicas y el 33% la integra como un complemento a su terapia tradicional.
Desarrollo de hábitos: Un 34% busca afirmaciones positivas, dinámicas de autodisciplina o recordatorios conductuales.
Acompañamiento: El 22% utiliza los chatbots con fines de amistad y un 13% llega a entablar vínculos afectivos o íntimos con el software.
A pesar de que el 68% de los usuarios manifiesta sentirse escuchado o validado por la IA, el 93% de los psicólogos expresa serias preocupaciones respecto a su uso sin supervisión profesional, especialmente en poblaciones con mayor vulnerabilidad clínica. El consenso médico advierte que la inteligencia artificial carece de juicio clínico y de la capacidad para interpretar matices emocionales profundos o señales de alerta complejas.
Los principales riesgos identificados en la práctica clínica incluyen:
Reforzamiento de sesgos: El 97% de los especialistas advierte que los chatbots pueden validar involuntariamente conductas nocivas, pensamientos distorsionados o creencias delirantes.
Falta de profundidad diagnóstica: El 94% señala que los modelos actuales de lenguaje no comprenden los problemas psicológicos dentro de su contexto clínico y personal real.
Dependencia y aislamiento: El 36% de los profesionales ha documentado casos de pacientes que desarrollan dependencia hacia las interacciones virtuales, lo que puede derivar en un distanciamiento de las redes de apoyo humanas.
Guía para un uso seguro de herramientas digitales
La APA enfatiza que la inteligencia artificial puede funcionar como un complemento temporal o de apoyo pedagógico, pero nunca debe sustituir el tratamiento de un profesional de la salud mental.
Para quienes interactúan con estas tecnologías, el organismo sugiere contrastar siempre la información recibida con un especialista, solicitar al chatbot dinámicas basadas en evidencia científica comprobada y establecer límites estrictos en el tiempo de uso para evitar afectaciones en los círculos sociales, escolares o laborales.
AM.MX/fm




