fbpx

CIUDAD DE MÉXICO, 19 de febrero (AlmomentoMX/SemMéxico).- Tenemos que romper el cascaron de la corrupción y la impunidad, pero en el caso de las guarderías no se puede aplicar la tabla rasa, refirió la académica de la UNAM, Verónica Montes de Oca, quien advirtió que sugerir que las y los niños sean cuidados por sus abuelos es una aseveración peligrosa.

La coordinadora del Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Envejecimiento y Vejez (SUIEV) de la UNAM sostuvo que en el país hay estancias de muchísimo respeto, existen tres o cuatro generaciones de niños que crecieron en las estancias infantiles.

Verónica Montes de Oca advirtió que es muy peligroso que un funcionario sugiera que los abuelos cuiden a los nietos, porque está mandando una línea y habrá abuelas y abuelos que no puedan o no quieran, y hay que respetar el derecho al tiempo de las personas. Además de que se ha luchado culturalmente, desde hace muchos años, para que no se les cargue el cuidado de las y los nietos a las abuelas y abuelos.

La especialista en temas de población apelaría porque se recupere el ejercicio de trabajar de manera comunitaria como fue el inicio de las estancias en la década de los años 80, antes de Sedesol.

Cuando hubo una gran crisis frente a la mayor participación económica de las mujeres, en una década perdida de la devaluación del valor de la fuerza de trabajo y no existían instancias para dejar a las y los niños más que encerrados en la casa con los peligros que esto implicaba.

Se crean las estancias comunitarias a través de las vecindades con la participación de las madres y padres que cuidaban a los niñas y niños, ya que había necesidad no solo de guarderías al lado del mercado, sino que se involucrara a la comunidad escolar, lo cual está documentado, y hay historias de mucho respeto.

Recordó que la sociedad civil es la que sale siempre a ayudar como en el terremoto de 1985, y rechazó la idea de asociaciones que ven las estancias “como negocitos”, privatizando una iniciativa que es de la comunidad.

 

La vejez

 

Montes de Oca propuso desmitificar los imaginarios negativos de la vejez, promover innovación transformadora social no solo tecnológica y soluciones colectivas, esto al participar en el programa radiofónico Linterna Mujeres Iluminando caminos de Radeeal, que conduce Cecilia Figueroa.

La investigadora dijo que las políticas públicas en México son familistas, por recargar sus obligaciones en las familias, lo que sucede desde la década de los ochenta, lo más grave que esta carga es mayor hacia la mujer por la adjudicación de roles: además de trabajar tiene que cuidar a las hijas e hijos, a las personas mayores y a personas con discapacidad.

Citó que de acuerdo a la encuesta nacional del uso del tiempo, las mujeres mexicanas dormimos menos horas debido al exceso de quehacer doméstico y de cuidados, lo que repercute en la salud mental y el estrés, así como repercusiones como la violencia y formas invisibles de maltrato.

Afirmó que nuestro país tiene un capital intergeneracional muy importante, los jóvenes tuvieron la fortuna de convivir con sus abuelos y sus bisabuelos, y van a tener la fortuna de conocer a sus nietos y tener bisnietos. Además, tienen la oportunidad de ver cómo quieren envejecer.

Hay que reconstruir el tejido social, dijo, ya que se han transformado las familias al disminuir el número de integrantes, por lo que hay que ver más allá, como las redes de amigas y amigos.

 

El país no depende de una persona

 

Tenemos gobernantes que están probando su capacidad que, por supuesto son gente muy preparada y las decidimos, ahora hay que acompañarlos, pero buscando soluciones en forma colectiva. Nuestro país no depende de una persona, o de un gabinete depende de su población.

Montes de Oca señaló que el programa de pensión alimentaria, que se da a las personas mayores, es una posibilidad de poder contribuir económicamente lo que reformula completamente su rol en la familia al dejar de ser una carga, al igual que las poblaciones indígenas y comunidad LGBTI.

Sin embargo, fue muy enfática la señalar que es una cuestión de derechos, no una cuestión asistencial, porque se está reconociendo a las personas mayores como sujetos de derecho.

La Ciudad de México fue de vanguardia a nivel internacional por la pensión alimentaria, pero tardamos más de 10 años en dejar de pensar que la pensión alimentaria “era de López Obrador”, porque años atrás la tradición priista nos hacía pensar que las políticas públicas se debían a los gobernantes en turno, no pensábamos en el gobierno como promotor de los derechos humanos que es a lo que tenemos que aspirar.

AM.MX/fm

Comentarios

comentarios