Es el segundo negocio ilegal más lucrativo a nivel mundial, por lo que se vale de diferentes estrategias para capturar personas e introducirlas en un mercado que supone la más denigrante forma de esclavitud moderna.
A la fecha ninguna de las figuras de feminicidio que se encuentran en los códigos penales del país es coherente con los principios del derecho penal, así lo señala Claudia Espinoza Almaguer, quien realizó un estudio pormenorizado del tipo penal en las 32 entidades del país.