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Carlos Galguera Roiz

 

El atentado terrorista del pasado 17, jueves, en la Rambla de Barcelona, eje central de la capital catalana, tiene unos ángulos, pre y post suceso, verdaderamente oscuros y un manejo político de la tragedia, a todas luces perverso por la camarilla independentista que dirige hoy esta Comunidad Autónoma, Cataluña; 32.000 Km2 , 7.52 millones habitantes.

 

Veamos una serie de secuencias enlazables; Casa invadida cierto tiempo por “okupas”, sin mayor control de autoridades, en Alcanar, Tarragona, donde se produce una explosión muy potente la noche del 16 agosto pasado; la policía autonómica “identifica” su causa, escape de gas…, en realidad este local está siendo utilizado como laboratorio, para planear operaciones terroristas…

 

Hablamos de una célula Yihadista dirigida por el Imán de Ripoll, Abdelbaki es Satty, tipo de pasado turbio y presente repleto de veneno contra todo lo que representa la Civilización Occidental, “trabaja” para lograr un gran golpe terrorista. Pero resulta que el 16 agosto, noche, se produce un inesperado, incontrolado estallido, los planes se rompen, los supervivientes improvisan….

 

Mientras la incompetente policía autonómica – imagino pensarían los cerebros criminales –  se crea que la explosión fue un infortunado accidente, escape de gas…, ponemos en marcha una alternativa a este “contratiempo”

 

En efecto, al día siguiente una camioneta blanca gira bruscamente hacia Las Ramblas, pleno corazón de Barcelona, recorre casi 1 km en sucesivos Zigzag, atropellando y matando a cuantos pacíficos ciudadanos encontró en su criminal trayectoria, nadie pudo parar esta avalancha, pongo al menos un signo (?)…

 

El conductor, 22 años, sale del vehículo, terminado el “recorrido” y huye, aprovechando la algarabía del momento, camina unos kilómetros hacia la Ciudad Universitaria…, se acerca a un coche que está aparcando, mata a su conductor de una cuchillada, coloca el cadáver detrás y escapa, saltando un control policial…reguero de sangre a sus espaldas, abandona el coche y desaparece…

 

La noticia del atentado, resonancia mundial, pone en marcha a las autoridades teóricamente competentes: búsqueda urgente de los asesinos, hay una posible conexión, entre matanza en Ramblas y explosión en la tarraconense Alcanar…

 

Por otro lado se produce pocas horas después otro atentado, una especie de réplica del terremoto sangriento de Barcelona, esta vez en Cambrils, una víctima inocente, el coche con los asesinos vuelca, los mozos de escuadra disparan, varios terroristas muertos, algunos capturados…

 

Se empiezan a hilar acontecimientos; el conductor de la matanza en Ramblas, camioneta blanca, está desaparecido, prosiguiendo su imposible huida…

 

Al fin es detectado, valiente, fundamental ayuda ciudadana, queda cercado en el campo, imposible escape, es abatido, muere, no se le captura, lo cual podría haber aportado luces para la investigación, pongamos otro signo (?)…

 

Hablamos de conmoción enorme en todo el mundo, profunda en España, además, en nuestro caso,  se abre rápidamente un montaje político que se instrumentaliza para justificar la eficacia de una gestión, ante una matanza que pudiera haber sida impedida, al menos el suceso está repleto de un rosario de dudas, digamos (?)…

 

El ingrediente añadido a este panorama es que en Cataluña está propuesta una cita ilegal, en poco más de 1 mes, por las camarillas independentistas, para un referéndum sobre autodeterminación, es decir secesión, ruptura, de esta parte de España, respecto a la vieja Nación Ibérica…

 

Con este trasfondo, el manejo de los acontecimientos criminales, por parte de las autoridades independentistas, ha sido verdaderamente nauseabundo; desde la distinción entre asesinados, separando catalanes y españoles, hasta medallas exclusivas para los cuerpos policiales catalanes, ignorando a los del Estado Español, reconocidos en el mundo por su valía y valor…, en efecto, fueron bloqueados en las investigaciones, a costa de la eficacia en la gestión, seguramente “aleccionados” desde las cúpulas políticas interesadas en “adelantar la independencia”, en clamoroso desprecio hacia las víctimas…

 

Cada día salen a la luz nuevas circunstancias de los crímenes perpetrados en Cataluña, todo lo cual contribuye a elevar el nivel de perplejidad de la ciudadanía común, sobre las actuaciones de la policía autonómica catalana, sin coordinación con líderes en este tipo de actividades, como son la policía española,  junto a la Guardia Civil…; además tenían enfrente una célula terrorista con una preparación verdaderamente chapucera, al menos de tecnologías deficientes, como se pudo constatar…

 

Tristísimo panorama el que se ha abierto en España, ante estos brutales atentados, pero el tema que me produce infinito asco, insuperable repugnancia es el conflicto territorial como trasfondo de la tragedia; camarilla de líderes, abundancia de ecos para sus declaraciones que plantean, por ejemplo, que los culpables indirectos del terror son los reyes de España y el Sr. Rajoy…, por su “amistad” con jerarcas saudíes, presuntos financiadores de los terroristas…

 

Hoy día vale todo, se puede decir lo que se quiera en nuestro actual montaje democrático; se ha perdido el mínimo nivel admisible para acceder a los altavoces públicos, no existe la oportunidad de réplica eficaz, instantánea; hoy sabemos que se diga lo que se diga, se ladre lo que se ladre, se vomite lo que se vomite… todo, absolutamente todo, entra en las líneas “argumentales” de las declaraciones al uso…

 

Ante la abundante basura exhibida, quiero mostrar algún contrapunto, gesto de grandeza, como el del británico que se lanzó a la calle cuando vio a un pequeñín tirado en el suelo, desangrándose en las Ramblas…, saltó este maravilloso ser humano, jugándose la vida en esos momentos, para que aquel inocente encontrara el calor de una mano amiga, desconocida, en sus últimos instantes de su corta, valiosísima vida…; no pude contenerme cuando leía este inmenso gesto de solidaridad, más allá de todas las fronteras, cerca del sentido más noble y profundo de la vida…

 

España se acerca a una colisión entre antagonistas irreconciliables; para los que quieren la separación de España, este atentado parece servir de ensayo para “demostrar” al mundo la competencia de las fuerzas de seguridad propias y además “sugerir” donde se van a situar, ante la inminente “batalla” secesionista,  en unos 40 días más…

 

Es lo que estamos respirando en España en estos momentos; cobardes, encorbatados, descamisados, miserables, descerebrados, listillos, sin valores, infinitos rencores…. Absolutamente escalofriante lo que se barrunta desde filas independentistas  en Cataluña, con su numerosa cohorte de “cooperantes”…

 

El grito de los inocentes despedazados en las ramblas, con el ultimo quejido del pequeñín, asistido, infinito cariño, por un caballero británico… todo, ha desaparecido…

 

España, con las cicatrices del atentado aun abiertas, portando sus propias mezquindades independentistas, siente que toda esta circunstancia se ha entrelazado tristemente…

 

El peor de los escenarios, ojalá me equivoque…

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