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Carlos Galguera Roiz

 

 

 

El presidente Trump se ha pasado, claramente, de frenada, más bien diría de acelerada…

 

A mí me pareció, en un principio, que el actual presidente norteamericano abanderaba un estilo, en cierta manera y modo, liberador del poderosísimo Stablishment, afincado en el mundo con andamiajes diferentes y objetivo común: manejar el timón del Gran Poder y redes paralelas…

 

Red tupida, afincada en el mundo, con infinitas garras de doble uso, protectoras y atacantes…, parecía que Trump iba a desmantelarla, “devolviendo el poder al pueblo”, frase excesivamente demagógica, que debería haberme alertado, levantando sospechas…

 

Creo serían maravillosamente necesarios movimientos de auténtica liberación, pero habría que realizarlos con gran sutileza, muy alto nivel de inteligencia en el terreno de juego…

 

Empezó el Sr. Trump cumpliendo promesas, bien, pero estas tendrían que ser conjugadas, para aplicarlas a la realidad, con unas estrategias que calculen muy bien los efectos de las decisiones que se van tomando, canalizándolas con talento, eficacia, ecuanimidad…

 

El Sr Trump se ha emborrachado, y apenas ha bebido media copa de aguardiente, debo reconocer que me equivoqué en mis análisis iniciales sobre este personaje,  ahora me siento decepcionado, pensé que era una figura que iba a recomponer  el perverso status de poder mundial vigente, claramente contaminado; fui un ingenuo, imposible sanearlo con gritos y decretos, cada 15 minutos…

 

Ahora intuyo, mi oficina de investigación no me lo asegura, analizando lo que ha ocurrido en estos pocos días,  que el Sr. Trump es, en realidad, un infiltrado del Stablishment, para evitar cambios de fondo, que se descubran los entramados, especie de vacuna, al provocar reacciones, ante sus esperpénticas medidas de “protección”, incluso a nivel mundial, que evitarán los necesarios cambios cualitativos del panorama, conservando los mismos dueños de siempre, perfectamente camuflados…

 

Después de decisiones radicales, secuencias mediáticas continuas, atacando, aparentemente, el núcleo del Stablishment de forma atolondrada,  las ciudadanías se acercarían a sus “dueños” tradicionales, para evitar la institucionalización de las barbaridades…

 

Una vez que la voz mundial reniegue del nuevo orden, que el falso “redentor” quiere imponer, saldrá el Sr. Trump, ahora en un cenáculo privado, quizás en su misma torre de Nueva York, gritando ¡¡¡ Misión cumplida !!!

 

Mi actual interpretación, aunque el partido no ha acabado, ver, veremos…; pero ahora pienso ¿cómo no pude entender esta estrategia antes…?.

 

Si se corre la voz, mi torpeza puede llevarme a ser llamado por el equipo Trump, para contratarme o eliminarme.

 

¡¡¡ Dios santo !!! , mal empieza el año al que ahorcan por Enero…

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