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Foto: Proceso

CIUDAD DE MÉXICO, 29 de julio, (AlMomentoMX).- Por José Sánchez López

Dámaso López Serrano, alias el “Mini Lic”, ahijado de Joaquín Guzmán Loera, al que sucedió fugazmente en el liderazgo del Cártel de Sinaloa, fue detenido por la Drug Enforcement Administratión (DEA), cuando, cercado por autoridades mexicanas y perseguido por los hijos de “El Chapo”, cruzó a los Estados Unidos y fue detenido por miembros de la agencia de drogas estadounidense.

Como se informara oportunamente, el hijo de Dámaso López Núñez, también capturado anteriormente, al verse cercado en la ciudad de Mexicali, donde se ocultó durante cuatro días para tratar de escapar de sus perseguidores y sus enemigos, optó por cruzar a la Unión Americana por la garita de Caléxico, entre California y Baja California, y fue aprehendido por los agentes norteamericanos.

Fuentes del gobierno federal de México, informaron que la detención de Dámaso Junior tuvo lugar a las 07.00, hora local, 9 de la mañana tiempo de México, del miércoles 26 de julio. Fue retenido durante 24 horas y posteriormente entregado a la DEA, que ofrecía 3 millones de dólares y la PGR 30 millones de pesos, un total de más de 80 millones
de pesos.

Dámaso ingresó a la garita para tratar de dirigirse a una casa en el Condado Imperial, situada en la zona limítrofe con Mexicali, pero fue descubierto y detenido. Inicialmente se le llevó a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza y posteriormente fue entregado a la DEA.

La captura de “El Mini Lic”, ocurre cuando al interior del Cártel de Sinaloa hay una división y una lucha a muerte entre el efímero capo y los hijos de “El Chapo” Guzmán.

El “Mini Lic” es hijo de Dámaso López Núñez, alias “el Lic”, quien fue el primero en suceder al “Chapo” ya que se le consideraba la mano derecha de Guzmán, especialmente luego de que este fuera capturado en enero de 2016 en Los Mochis, Sinaloa, pero desde entonces entró en disputa con Jesús Alfredo, César e Iván Archivaldo Guzmán, hijos de El Chapo, por el control del cártel.

Luego de la captura de Dámaso López Núñez, el pasado dos de mayo, su hijo, quien fue instruido desde muchos años antes ara ser jefe, asumió el liderazgo de la organización, pero el trono le duró solamente dos
meses, hasta que cayó en manos de las autoridades.

Su padre, Dámaso López Núñez, “El Licenciado”; fue comandante de la Policía en Sinaloa, después agente del Ministerio Público local y posteriormente, subdirector del penal de alta seguridad de puente Grande, Jalisco.

En ese sitio conoció, ya estando preso, a Guzmán Loera y se convirtió en su principal protector. La amistad entre amos se estrechó a tal grado que luego de que lo ayudó a escapar de dicha prisión, se hicieron compadres, ya que fue padrino de bautizo de Dámaso López Serrano, apodado “El Mini Lic”, por el mote de su padre.

Tras la escapatoria del “Chapo”, López Núñez dejó el servicio público y se metió de lleno al Cártel de Sinaloa, convirtiéndose en la mano derecha del capo.

Ambos formaron mancuerna durante los más de 13 años que permaneció prófugo Guzmán Loera, pero al ser recapturado la segunda vez, el 22 de febrero de 2014, en Mazatlán Sinaloa, López Núñez quedó como jefe máximo, toda vez que Ismael “El Mayo” Zambada y Juan José Esparragoza Moreno, “El Azul”, eran considerados por la organización como “viejos y disminuidos para quedar al frente”.

Posteriormente se dio la segunda fuga de Guzmán Loera, el 15 de julio de 2015 y nuevamente resurgió el nombre de Dámaso López Núñez, de quien se dijo que fue una pieza clave para que el capo volviera a
escapar de un penal de máxima seguridad, esa vez de El Altiplano y nuevamente volvieron a operar juntos.

Sobrevino entonces la tercera y última recaptura del “Chapo”, el 8 de enero de 2016 y ante su posible extradición, que se dio el 19 de enero de 2017, López Núñez se hizo cargo por completo de la organización y dio inicio la disputa con los hijos del capo para apoderarse por completo del control del cártel.

Por espacio de un año y cuatro meses, aproximadamente, “El Lic” fue el jefe máximo, lapso en el que adiestraba a su hijo, “El Mini Lic” para que tomara el mando luego de acabar con los hijos del “Chapo”, con quienes ya había roto en forma definitiva.

En mayo pasado, “El Lic” fue capturado y su hijo fue ungido como sucesor de su padre y de su padrino, pero las enseñanzas quizá no fueron buenas o el alumno no las asimiló, pues fue atrapado a tan sólo dos meses de asumir el mando.

Dámaso López Serrano, tiene 28 años, y es considerado perteneciente a la generación de los llamados “narcojuniors”, junto con los hijos del “Chapo”, de “El Azul” y de “El Mayo”.

Los primeros pasos del “Mini Lic” en el mundo del narcotráfico, fue encabezar al grupo “Los Ántrax”, jóvenes sicarios pertenecientes al mismo cártel, que fue rebautizado después por las autoridades antidrogas como el Cártel del Pacífico.

A diferencia de los capos de la vieja guardia, que durante años se manejaron con bajo perfil y pasaron desapercibidos conservando el anonimato –lo más preciado para un narco–, “El Mini Lic” se dio a la tarea de presumir en las redes sociales una vida llena de lujos y excesos.

Sus fotos con armas, drogas, yates, mujeres bellas, autos exclusivos de marcas europeas, ropa de marcas como Versace, Gucci y Armani, luciendo exóticas mascotas, se volvieron comunes en su cuenta de
twitter @DamasolopezJr, donde él mismo se describía como “un seductor”.

En las gráficas que subió a su Facebook, resalta un escudo con las siglas FED, cuyo significado es “Fuerzas Especiales de Dámaso”.

Convencido de ser un incansable y seductor viajero por todo el mundo, subía a sus redes sociales twits en los que se describía a si mismo:

“Vivo una vida de lujos no eh nacido pa ser pobre mis caprichos son muy caros ys eh pagado hasta millones”, dice en uno de sus mensajes, mientras que en otro afirma: “Tengo la mente maniaca satanica, endemoniada, privada es la clave que tengo, por satanas bautizada ’88”.

“Sabe que me estoy artando si soy el que anda buscando digame como le hacemos nos matamos o arreglamos o como la ve teniente?”, señaló en una de sus últimas publicaciones.

De acuerdo a un perfil elaborado por la DEA, se trata de un sociópata, personas que no muestran empatía por otros ni siente remordimiento por ninguna de sus acciones.

Como todo capo, aunque resultara efímero, Dámaso ya contaba al menos con tres corridos: “Dámaso”, “Yo soy Dámaso” y “No pasa nada”, en los que se hace toda una apología del incipiente narco.

De acuerdo a informes de inteligencia, “El Mini Lic”, en su guerra por detentar el mando, fue quien organizó el ataque a la finca de María Consuelo Loera Pérez, madre del “Chapo”; el secuestro de sus hijos: Jesús Alfredo, Iván Archibaldo y César, así como otros hechos de suma violencia, que hicieron huir y abandonar sus casas a más de 700 moradores de 43 localidades de cinco municipios de Sinaloa.

En opinión de expertos en materia del narcotráfico, es probable que “El Mini Lic” se acoja al Programa de Protección de Testigos de la DEA, tanto para tratar de obtener beneficios y reducir su condena a cambio de la delación de sus cómplices o rivales, como para escapar de sus enemigos.

Por el momento, la cabeza visible de quienes quedan al frente del Cártel de Sinaloa, son los hijos de Guzmán Loera, hasta en tanto no surja otro personaje, ya que cabe destacar que cada vez que cae un capo, ya sea capturado o abatido, hay cuando menos media docena más que ya fueron “preparados” para ocupar su lugar.

AM.MX/mla

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