El plan, elaborado por la agencia antidrogas estadounidense (DEA), consta de 195 páginas y plantea una ofensiva integral contra el tráfico de drogas sintéticas, especialmente el fentanilo, al que ahora se le da un tratamiento equiparable al de una amenaza a la seguridad nacional.
Aunque su uso tradicional está ligado a prácticas espirituales indígenas en la Sierra Mazateca de Oaxaca, la agencia estadounidense advierte que la salvia ha ganado popularidad en Estados Unidos como una supuesta alternativa “legal” a otros alucinógenos regulados.