OTRAS INQUISICIONES: El proyecto liberal

Fecha:

Pablo Cabañas Díaz
En momentos políticos como los que vivimos, no debemos de olvidar que el pasado histórico de una sociedad se reconstruye desde el presente. Cada época, cada generación, se acerca a los tiempos idos con ojos distintos, con herramientas que obligan a una permanente reinterpretación de la historia. Ninguna obra, ningún período puede considerarse acabado. La historia, como la realidad misma, es infinita y permanentemente enriquecida.
Hoy, en que nuevos aires recorren la vida política nacional, un sector de los herederos ideológicos del llamado “partido conservador”  cuestionan con todo lo que tienen a la mano al gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador. Se han removido sentimientos que parecían sepultados en el pasado. Si bien hasta el momento todo ha quedado en una guerra de adjetivos, diversas voces han advertido que México no quiere reeditar etapas del pasado. Y precisamente para evitar repetir los errores y los horrores de un pasado impregnado de autoritarismo, cerrazón, barbarie y fanatismo, es necesario tener presente nuestra historia.
El planteamiento que ve en los conflictos del siglo XIX sólo diferencias de “forma” y de “método” o, como también ha sido señalado, que servían para “distinguir a amigos de enemigos”. En sus inicios los conservadores deseaban preservar el orden existente bajo el dominio colonial, aunque ahora como naciones independientes —o, como dijera Leopoldo Zea, “volver al férreo orden español, aunque sin España”. El desorden y la anarquía existente en México en los primeros años 50 años del siglo XIX se atribuían a las guerra de independencia y por esto se oponían a los cambios radicales propuestos por los liberales.
El orden, la estabilidad, la tradición, la autoridad, eran valores por ellos destacados y el Estado el instrumento para preservarlos. Buscaban la defensa del orden existente, no la crítica ni su transformación; defendían todo aquello que contribuyera a la estabilidad social —la religión católica, por ejemplo—, rechazando todo aquello que fuera fuente de inestabilidad y conflicto —el protestantismo, la separación Iglesia-Estado, la libertad de pensamiento y educación, entre otros.
Los conservadores, teniendo ante ellos las consecuencias de la Revolución francesa como de las revueltas populares desatadas en el proceso independentista, reaccionaron oponiéndose a los cambios propuestos por los grupos liberales. Para algunos católicos, el republicanismo, el liberalismo, la masonería y el protestantismo representaban lo mismo y contra ellos declararon una guerra sin cuartel.

Compartir

Popular

Artículos relacionados
Related

Talento y Exposición, claves del éxito de Ronaldo y Messi

Por Andrés Relator ¿Cuánto influyó la exposición pública en la...

ChatGPT Images 2.0: una nueva revolución en la generación de imágenes con IA que impacta directo en el diseño gráfico editorial

De acuerdo con Proyecto451, uno de los puntos más destacados es la capacidad de generar imágenes que responden a una lógica de organización interna: layouts, jerarquías de información, distribución de elementos

En Gaza, 47 mujeres fueron asesinadas cada día entre 2023 y 2025

Secretario general acoge el alto el fuego de diez días entre Israel y Líbano. Rohinyá: 900 muertos o desaparecidos en el mar en 2025. Haití: más de 5,8 millones de personas sufren hambre

Cineteca Nacional Chapultepec tendrá ciclo de cortometrajes para celebrar a las infancias

La Cineteca Nacional Chapultepec celebrará el Día de las Infancias con un ciclo gratuito de cortometrajes del 30 de abril al 3 de mayo.