sábado, abril 20, 2024

Ucrania espera más municiones del Occidente, mientras busca infligir daños sistemáticos a Rusia

KIEV, UCRANIA.- Ucrania se acerca al segundo aniversario de la invasión a gran escala que Rusia inicio el 24 de febrero de 2022 con la necesidad acuciante de recibir más munición y sistemas de defensa aérea, al tiempo que trata de desarrollar un ejército de drones para tratar de compensar sus carencias de armamento.

Más munición y sistemas de defensa aérea fue precisamente la petición que más escuchó el alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, en su visita el martes y miércoles de esta semana a Ucrania.

Lo oyó de boca del presidente Volodímir Zelenski, pasando por el primer ministro, Denís Shmigal; el ministro de Exteriores, Dimitró Kuleba, y el de Defensa, Rustem Umérov, y los jefes de los grupos políticos de la Rada Suprema, con quienes se reunió antes de pronunciar un discurso en ese Parlamento unicameral.

Ucrania necesita municiones con urgencia para tratar de mover la estancada línea del frente y, aunque agradece la multimillonaria ayuda financiera, militar y humanitaria facilitada por la UE, echa en falta el millón de municiones que esperaba haber recibido en total en marzo. Le han entregado hasta ahora el 52 % y las previsiones son que a final de año se llegue a un millón 155 mil municiones.

Y no solo eso, insistió Borrell durante sus comparecencias públicas en Kiev, sino que la UE ha ayudado a Ucrania con 88 mil millones de euros (94 mil 854 millones de dólares al cambio de hoy), de los cuales 28 mil millones han ido destinados a armamento. Ahora ha comprometido otros 50 mil millones para cuatro años de ayuda macrofinanciera y está trabajando para aumentar el apoyo militar en 2024 con otros 5 mil millones más.

Ha formado a 40 mil militares ucranianos y tiene planificado formar otros 20 mil más de aquí al próximo verano.

“No solo tenemos que apoyar a Ucrania el tiempo que haga falta, sino en lo todo lo que sea necesario”, repitió como un mantra a lo largo de esta semana el jefe de la diplomacia europea. Unas palabras que recuerdan a la famosa frase con la que el italiano Mario Draghi salvó al euro de la crisis que azotaba la moneda única en el verano de 2012 cuando era presidente del Banco Central Europeo.

Ello quiere decir, explicó Borrell, que no es solo una cuestión del tiempo, sino de la “calidad y cantidad de nuestros suministros”, en un momento en el que Ucrania necesita urgentemente munición.

Infligir “pérdidas sistemáticas” a las fuerzas rusas que atacan a lo largo del frente para seguir ganando terreno en Ucrania es una de las grandes prioridades ucranianas para este año, según explicó en su discurso a la nación de anoche el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.

El jefe del Estado ucraniano insistió también en la urgencia de reforzar las defensas aéreas para proteger pueblos, ciudades e infraestructuras de los ataques con drones y misiles de Rusia como el que el miércoles mató a cuatro personas en Kiev y provocó otra víctima mortal en el óblast sureño de Mikoláyiv.

“Nuestra tarea este año no es simplemente reforzar al máximo nuestro escudo aéreo y las capacidades de largo alcance de Ucrania, sino también infligir a Rusia el máximo posible de pérdidas sistemáticas”, Volodímir Zelenski.

El líder ucraniano considera la congelación de los activos rusos en Occidente para apoyar a Ucrania, en la que trabaja el Grupo de los Siete países más desarrollados (G7), parte de la estrategia de agotar los recursos de Rusia.

Sin posibilidades por el momento de avanzar en el frente, donde Rusia recuperó la iniciativa tras agotarse sin resultados la contraofensiva ucraniana el pasado otoño, Ucrania trata de resistir las embestidas rusas en una situación de desventaja numérica en munición para artillería que podría acuciarse si Estados Unidos no envía más ayuda.
AM.MX/fm

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