Playa del Carmen, potencia turística ubicada en el estado de Quintana Roo, recibe más de cuatro millones de visitantes nacionales y extranjeros al año.
Los estragos de la ausencia de autoridad y orden en casi todo y de funcionarios de gobierno municipales, estatales y federales corruptos o ineficientes ha convertido a esta zona en foco de desigualdad y anarquía