El buen manejo hídrico y el inicio de la temporada de lluvias han tenido un impacto positivo en el almacenamiento promedio, que, hasta ayer, 15 de julio, fue de 29.1 %.
Ramírez explicó que entre el término del fenómeno de ‘El Niño’ en mayo y la llegada de ‘La Niña’ proyectada para septiembre, se esperan lluvias significativas que podrían llenar hasta el 50% del embalse. Sin embargo, advierte que esto no eliminará el riesgo de sequía, ya que durante la próxima temporada de estiaje los niveles volverán a descender, perpetuando la crisis hídrica. Según la Conagua, la semana pasada la presa estaba al 26.53% de su capacidad.