Luis Alberto García / Cdmx
*Científicos rusos e italianos avanzan en esas investigaciones
*Pérdidas cuantiosas debido a accidentes de trabajo en la cancha.
*Imaginemos que el contundido fuese Antoine Griezmann.
*El control de daños, en fase inicial por su complejidad.
*Clubes europeos, asiáticos y latinoamericanos aplican algunas medidas.
Habría que imaginar que el equipo de Francia, campeón mundial de la Copa FIFA / Rusia 2018, llegaba a la final del torneo contra Croacia, tal como sucedió; pero que Antoine Griezmann, el mejor de sus delanteros, sufría una lesión muscular dos días antes del partido del 15 de julio en Moscú y no podría jugar, convirtiéndose en un riesgo.
Eso lo debía saber el entrenador Didier Deschamps, volviéndose una pesadilla no solamente para él, sino para la mitad de la ciudadanía francesa, para los aficionados en serio, además de representar un daño económico potencialmente duro para el seleccionado, los anunciantes, patrocinadores, apostadores y los pagantes de boletos de ingreso al estadio Luzhnikí.
Sin embargo, la tecnología, los adelantos médicos y los avances científicos -cada vez más presentes en el futbol como en 2026-, pueden ofrecer respuestas sorprendentes a ese tipo de problemas mediante soluciones tecnológicas y casi mágicas, como lo hace un grupo de investigadores rusos e italianos, cuyos equipos nacionales estarán ausentes de la justa en Norteamérica.
Ellos han desarrollado un algoritmo basado en la inteligencia artificial (IA), capaz de prever con precisión el riesgo de lesiones musculares, método que representa un avance significativo respecto a las tecnologías anteriores, aseguran los científicos; pero las soluciones a un tema tan complejo, de cómo evitar lesiones, están en su fase inicial, agregan los especialistas.
“Evitar lesiones es un problema urgente, puesto que el impacto para los clubes es importante”, asegura Pavel Orlov, investigador de la Universidad de Moscú: “Se habla de mucho dinero, tanto el que se invierte en la recuperación del atleta lesionado, como por la pérdida de ingresos procedentes del público que quiere verlo jugar”.
Otros expertos en ciencias del deporte de nacionalidad rusa -aunque el representativo de la gran nación euroasiática no esté presente en México, Canadá y Estados Unidos-, explican que las lesiones dependen no solamente de factores físicos, sino también de aspectos como la calidad del sueño, la dieta o la situación psicológica de un atleta.
Las lesiones traumáticas no se pueden prever y el alto rendimiento exigido a los futbolistas profesionales añade un factor de riesgo más, asegura Orlov, especialista que ha colaborado con los terapeutas y nutriólogos de los equipos CSKA, Spartak y Torpedo de la capital de Rusia.
En los cinco continentes, los equipos de futbol profesionales se apoyan en las nuevas tecnologías para reducir las lesiones y optimizar el rendimiento de los jugadores, aseguran los expertos rusos, explicando que, desde hace algunos años, los clubes acumulan grandes cantidades de datos sobre la actividad de sus jugadores.
Se registran todos sus movimientos durante los entrenamientos: parámetros como la aceleración, la distancia recorrida o la velocidad, datos que se transmiten en directo y permiten tomar decisiones en tiempo real sobre la gestión de un jugador sometido a esfuerzos excesivos.
Tanta información no es fácil de procesar, debido a que un preparador físico tiene que analizar de cincuenta a cien variables por jugador en cada entrenamiento, y lo más importante no está en los recursos que se tengan, sino en cómo se utilizan.
Para los científicos hay mucho margen de maniobra para aumentar la prevención de las lesiones; pero los avances en la explotación de esas mejoras no se han coordinado lo suficiente como para poder aprovecharlos bien.
