Tras varios días de que el perrito permaneciera sentado en la misma posición, se supo que esperaba a su dueño que se había suicidado arrojándose al río.
En un descuido, un policía hizo un movimiento rápido en el que brincó de una parte del muro de contención para tomarlo por la espalda y echarlo al suelo
Roberto Fuentes Vivar
¿Realmente aumentó el turismo interior?
San Condón, Prensa, Litio, Bancos, Cisco
El pasado fin de semana largo fue un puente sobre aguas turbulentas, como...