Un grupo de sobrevivientes del Holocausto lo identificó como el guardia del campo de exterminio de Treblinka que se ganó el apodo de “Iván el Terrible” por torturar y matar a un gran número de judíos durante la Segunda Guerra Mundial.
“Estados Unidos no tolera a aquellos que facilitaron los crímenes nazis y otras violaciones de derechos humanos y no encontrarán refugio en suelo americano”, indicó la Casa Blanca