La empresa que en 2016 le compró a Ricardo Anaya y a su familia política una nave industrial, fue incluida en la lista de empresas catalogadas como “fantasma” por el SAT
Los implicados señalan que son perseguidos, vigilados en sus oficinas y que hasta sus casas fueron cateadas, por haber triangulado fondos de un empresario para hacérselos llegar sin rastro a una empresa de la que Ricardo Anaya es socio