Se busca que los problemas de liquidez se transformen en problemas de solvencia que concluyan en el cierre total de los negocios y en la pérdida de empleos.
De acuerdo con la iniciativa, de cada diez comuneros o ejidatarios tres son mujeres, y por cada diez hombres con cargo en la comisaria ejidal o consejos de vigilancia solo hay una mujer.