Se presentaron varias iniciativas cruciales en materia de salud, centradas en la prevención y atención integral del VIH/SIDA, así como en la ampliación de categorías de género en laboratorios clínicos para reconocer a hombres, mujeres trans y personas no binarias.
La tasa de aprobación de las iniciativas del presidente López Obrador fue del 63.36%; la más baja alcanzada por un Ejecutivo desde 1917. Falta de mayorías calificadas, confrontación con la oposición y poca disposición para negociar (“no cambiar ni una coma”), entre los factores que obstaculizaron el avance de la agenda legislativa del Ejecutivo.
Señaló que México exige paz para todas y todos los ciudadanos, en medio de la creciente y preocupante ola de violencia e inseguridad que invade nuestro país.