Desde primeras horas de la mañana casi un millón de personas salieron a marchar en las calles de Barcelona para exigir su independencia de España y la liberación de varios políticos presos.
La "extradición por la acusación de malversación de fondos públicos es admisible; una extradición por la acusación de rebelión no es admisible", indicó la corte superior regional de Schleswig-Holstein