El republicano criticó a la compañía por no cerrar sus instalaciones en México o China. “Estados Unidos salvó a General Motors, ¡y estas son las GRACIAS que recibimos!”, expresó.
General Motors planea tener su mayor reestructuración en una década reduciendo significativamente la producción de autos en Norteamérica. También dejará de construir algunos modelos con un bajo volumen de ventas y eliminará empleos.