La tecnología de inteligencia artificial de identidad es confiable, segura y protege la privacidad. Ya es muy utilizada en el sector financiero, de salud y de viajes.
Su más encarnizado perseguidor fue el regente Ernesto P. Uruchurtu, llamado el «regente de hierro», quien lo envió seis veces a prisión y 10 veces le clausuró el teatro