La tecnología de inteligencia artificial de identidad es confiable, segura y protege la privacidad. Ya es muy utilizada en el sector financiero, de salud y de viajes.
Aunque el SAT no revisa cada compra que haces, sí cruza información financiera. Los bancos reportan movimientos relevantes y, si detectan que una persona tiene gastos constantes muy superiores a los ingresos que declaró ante la autoridad fiscal, puede generarse una alerta.