Tras varios encuentros, este pasado sábado compartimos la mesa y una humeante taza de café con una amena charla. Inevitablemente los años se le han venido encima, y con ellos, como me comentó, la memoria le falla y a veces se siente vacío. Pero nos compartió parte de su larga trayectoria en al arte de la actuación.
No obstante, a falta de buenos héroes del comic nacional en la pantalla, la cinematografía mexicana encontró en el cine de luchadores la mejor opción para rescatar el antiquísimo enfrentamiento entre el Bien y el Mal.