Con este programa se espera contribuir a la reactivación de las actividades artísticas en espacios abiertos, seguros y donde se pueda mantener la sana distancia, así como fomentar el reencuentro gradual entre público y creadores en la Nueva Normalidad y garantizar el derecho humano a la cultura.
El plan, según las versiones que han ido saliendo este jueves, era sencillo y, sobre el papel, difícil de detectar ya que, entre 500 y 600 personas de 13 corales debían participar en el cierre musical de la ceremonia de bendición de la Torre de Jesús, justo cuando el Papa, los Reyes y el resto de autoridades estaban en la fachada del Nacimiento.