viernes, junio 14, 2024

SIN LÍNEA: Remberto Estrada: marioneta productiva de González Canto

José SÁNCHEZ LÓPEZ

FALTAN 300 días, aproximadamente, para que la marioneta de FÉLIX ARTURO GONZÁLEZ CANTO, deje de fastidiar y perjudicar a los cancunenses.

El periodo para alcalde del Municipio Benito Juárez (Cancún), es de tres años, pero REMBERTO ESTRADA BARBA salió tan malo que le redujeron su gestión a sólo dos años.

No, la verdad es que para que las elecciones se “empataran”, el Congreso de Quintana Roo decidió que únicamente fueran dos años.

Pero qué bueno, porque los sufridos cancunenses ya no saben qué hacer con la terrible inseguridad en que se halla uno de los puntos turísticos más importantes del país, a nivel nacional e internacional.

Y es que mientras los homicidios, robos, violaciones, asaltos a mano armada, balaceras, enfrentamientos entre narcos y secuestros se volvieron comunes en Cancún, el autollamado “Golden Boy” se halla inmerso en el glamour, codeándose con el Jet Set, muy ocupado en sus francachelas, como para voltear a ver al pueblo que lo eligió.

Pero eso no es lo peor, porque no solamente se dedica a despilfarrar el presupuesto en sus gustos y aficiones, sino que todavía se da sus mañas para coludirse con empresarios deshonestos y, al igual que su maestro FÉLIX ARTURO, seguir saqueando al estado.

Una de las últimas jugarretas del imberbe edil, fue autorizar un ambicioso proyecto de Gran Sirenis Cancún, que es la construcción de un hotel en Playa Delfines, con el inminente riesgo de que desaparezca “El Mirador”, uno de los principales atractivos del paradisíaco punto.

Sin contar el daño irreparable al medio ambiente y a las especies marinas, como ocurriera con el ecocidio en el Malecón de Tajamar, ya que en dicho predio existen miles de huevos de tortugas marinas que primero cercaron y luego enterraron. Así de simple.

Resulta evidente que por la vía legal es imposible que un proyecto de esa magnitud pueda llevarse a cabo. Las leyes internacionales prohíben ese tipo de obras por el enorme e irreparable daño al ecosistema. Sólo mediante corruptelas entre empresarios y servidores públicos, con la obligada derrama de millones de dólares, es posible realizarlas.

Sin embargo, el secretario de Ecología y Desarrollo Urbano de Cancún, FRANCISCO JAVIER ZUBIRÁN PADILLA, asegura que todo está en regla.

Dijo que los miles de huevos de tortuga que fueron enterrados, los puso en ese lugar la Dirección de Ecología, sin saber que se trataba ya de una propiedad privada, es decir la culpa es de Ecología.

Además aclaró que el área ha sido inspeccionada por SEMARNAT, PROFEPA y PGR, “y todo es legal”, aseguró.

No obstante, no se ha explicado cómo se dieron los acuerdos para los trámites “fast track” que hicieron posible lo imposible.

En Gran Sirenis Cancún, figuran empresarios regiomontanos, amigos de FÉLIX ARTURO, gurú del bisoño munícipe y de JORGE EMILIO GONZÁLEZ MARTÍNEZ, “El Niño Verde”.

¿Estos personajes resultaran beneficiados con el acuerdo del “Golden Boy”?

Otro “puntada” de REMBERTO, con miras millonarias, desde luego, es el haber dispuesto el reemplazo de 52 mil lámparas de alumbrado público por arbortantes con luces led, “que harán de Cancún una ciudad de primer nivel”, dijo el edil, como si Cancún no fuera ya el polo turístico más importante de México y América Latina.

¿Sabe usted que empresa fue la única que participó en la licitación y, obviamente ganó? La compañía Celsol S.A. de C.V., acusada de incumplimiento en otros Estados.

Curiosamente también es regiomontana y cercana a FÉLIX CANTO.

El cambio de las lámparas tendrá una inversión inicial –aunque siempre aumenta el monto–, de 500 millones de pesos, además de que ocasionará el despido de 150 trabajadores, pero eso es lo que menos importa a REMBERTO.

Para que el “negocito” fuera posible, se rumora que el voto favorecedor de algunos regidores que avalaran el cambio, costó más de 3 millones de pesos, cada uno.

Ya casi está todo listo para que se consume el millonario robo, aunque para que se concrete, tendrá que ser aprobado por los miembros de la XV Legislatura del Congreso del Estado, que en su momento vendieron su voto a favor del cambio.

EDUARDO LORENZO MARTÍNEZ ARCILA, presidente de la Gran Comisión del Congreso de Quintana Roo, en un tiempo acendrado crítico del sistema y ahora todo un profesional de la lisonja ¿volverá a venderse?***LA SUMISIÓN A UN HOMBRE DÉBIL, ES DISCIPLINA; LA SUMISIÓN A UN HOMBRE FUERTE, ES SERVILISMO.***AU REVOIR.

                                                                                     joebotlle@gmail.com

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