lunes, mayo 27, 2024

“Señor Putin, no nos regrese a 1917”

Rajak B. Kadjieff / Moscú, Rusia

*Peticiones y sugerencias prioritarias de Vladímir Potanin
*Mensaje al mandatario del empresario más rico de Rusia.
*Es el dueño absoluto de Norilsk Nickel de Siberia.
*Preocupación por la caída de sus capitales accionarios.
*También por la salida de grandes firmas extranjeras.
*Volkswagen, Shell, Apple, McDonalds y Microsoft entre otras.

El oligarca más poderoso de la Federación Rusa instó al Kremlin a no confiscar los activos de las empresas que han salido del país a raíz de la invasión de el 24 de febrero de 2022 a Ucrania, advirtiendo que tal medida podría hacer retroceder al país más de un siglo.
Vladimir Potanin, presidente del gigante metalúrgico Norilsk Nickel y su accionista mayoritario, dijo que Rusia se arriesga a volver a los tumultuosos días de la revolución de 1917 si cierra la puerta a las empresas e inversores occidentales e Instó al gobierno Vladímir Putin a proceder con cautela en cuanto a la expropiación de activos.
“En primer lugar, nos haría retroceder cien años, hasta 1917, y las consecuencias de tal medida, la desconfianza mundial de los inversores hacia Rusia, las experimentaríamos durante muchas décadas”, dijo en un mensaje publicado en la cuenta de Telegram de Norilsk Nickel.
Rusia intenta evitar que empresas occidentales abandonen el país tras las sanciones aplicadas por algunos gobiernos occidentales
“En segundo lugar, la decisión de muchas empresas de suspender sus operaciones en Rusia es, yo diría, de naturaleza algo emocional y puede haber sido tomada como resultado de una presión sin precedentes sobre ellos de la opinión pública en el extranjero. Así que lo más probable es que vuelvan. Y personalmente, me quedaría con esa oportunidad para ellos”, añadió.
Potanin es el multimillonario más rico de Rusia y sigue valiendo unos US$ 22.500 millones, según Bloomberg, a pesar de haber perdido en 2022 cerca de una cuarta parte de su fortuna con la caída de las acciones de Norilsk Nickel, instalada en Siberia.
Las acciones de la empresa perdieron más del 90% en las operaciones de Londres antes de ser suspendidas en marzo pasado, a pesar de la subida de los precios de sus materias primas.
Norilsk Nickel es el mayor productor mundial de paladio y níquel de alta calidad, así como un importante productor de platino y cobre. La empresa y sus productos primarios se han librado de las sanciones impuestas por los países occidentales que han azotado la economía rusa.
Decenas de empresas estadounidenses, europeas y japonesas han abandonado empresas conjuntas, fábricas, tiendas, oficinas y otros activos en las últimas semanas en respuesta a la invasión rusa de Ucrania y a las sanciones.
A ellas se unieron Goldman Sachs y JPMorgan, los primeros grandes bancos occidentales que anuncian que abandonarán completamente Rusia desde que estalló la crisis en febrero.
Sobre los bienes confiscados a oligarcas rusos, Vladimir Putin ha preferido callas y en cambio, dijo que apoyaba un plan para introducir una “gestión externa” de las empresas extranjeras que salgan de Rusia.
“Tenemos que actuar con decisión con aquellas empresas que van a cerrar su producción”, dijo Putin según un video publicado por el Kremlin y emitido por los medios estatales.
“Es necesario, entonces… introducir una gestión externa y luego transferir estas empresas a quienes quieran trabajar”, añadió.
La organización rusa de defensa de los derechos de los consumidores creó una lista de empresas que han decidido abandonar y que podrían ser nacionalizadas, según un informe del periódico ruso Izvestia citado posteriormente por la agencia estatal de noticias TASS.
El documento, que al parecer se envió al gobierno de Rusia y a la Fiscalía General, incluye 59 empresas, entre ellas Volkswagen, Apple, IKEA, Microsoft, IBM, Shell, McDonald’s, Porsche, Toyota y H&M, y puede actualizarse con más marcas, según Izvestia.
Potanin dijo que no era especialmente oportuno hablar de nacionalizar activos occidentales, pero que la propuesta del Kremlin podría permitir que “los dueños conserven la propiedad, y que las empresas eviten el colapso, sigan produciendo y pagando a los empleados”.
¿Cómo resiste Rusia las sanciones económicas?, se le preguntó,
“Entiendo que, a la luz de las restricciones económicas dirigidas contra Rusia, pueda haber un deseo comprensible de actuar de forma simétrica”, escribió. “Pero si nos fijamos en el ejemplo de los países occidentales, vemos que las economías de estos países sufren por la imposición de sanciones contra Rusia.
“Debemos ser más sabios y evitar un escenario en el que las sanciones de represalia nos afecten a nosotros mismos. Rusia debe suavizar las restricciones sobre las divisas para poder pagar los intereses de los bonos y préstamos extranjeros. De lo contrario, se corre el riesgo de que el país deje de pagar toda su deuda externa, que estimó en unos US$ 480.000 millones.

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