Ciudad de México.- Con motivo del Día de Muertos, el programa número 85 de Diálogos PILARES reunió a las talleristas Karina Flores y Luz Vázquez, quienes compartieron reflexiones sobre la importancia de esta tradición ancestral y su papel en la preservación de la identidad cultural mexicana. Ambas coincidieron en que, aunque cada comunidad adapta sus costumbres, la esencia del Día de Muertos sigue siendo el vínculo entre la vida, la memoria y los afectos.
La tallerista de cultura y lengua náhuatl, Luz Velázquez, explicó los pasos para preparar una ofrenda tradicional, destacando su profundo significado espiritual. “Primero hay que encontrar un lugar apropiado y limpiarlo. Pedir permiso a los cuatro rumbos: norte, sur, este y oeste. Colocar elementos de la naturaleza: fuego, agua, viento y tierra. Es muy importante que cada elemento que pongamos los represente”, señaló. Su mensaje recordó que la ofrenda no solo honra a los difuntos, sino que reconecta con los ciclos naturales y la energía de la tierra.
La herencia de los pueblos originarios presente en cada celebración
Durante el diálogo, la tallerista Karina Flores, experta en lengua náhuatl y bordado tradicional, habló sobre la preservación de las costumbres y saberes comunitarios, resaltando el papel del Gobierno de la Ciudad de México en el fortalecimiento de los pueblos originarios.
“Me llena de mucha satisfacción que uno de los lemas sea los 700 años de la fundación de esta ciudad, porque nos ayuda a reflexionar sobre cómo somos y cómo nos construimos día a día”, comentó.
Este enfoque se vincula con la participación de PILARES en el Desfile del Día de Muertos 2025, donde la conmemoración de los 700 años de la fundación de México-Tenochtitlán será el eje temático. Las palabras de Flores destacaron la importancia de entender el Día de Muertos como un legado cultural vivo, que se reinventa con cada generación sin perder su sentido de origen.
Nuevas expresiones comunitarias fortalecen el sentido del Día de Muertos
El Coordinador General de PILARES, Javier Hidalgo, subrayó que esta tradición es una de las más arraigadas en el país y ha sabido transformarse con el tiempo, incorporando expresiones contemporáneas que refuerzan el sentido de comunidad.
Entre ellas, destacó la Mega Clase de Baile Aeróbico “¡Me Muero por Bailar!”, que se realizará el 30 de octubre, en la que las y los asistentes se vestirán de catrinas y catrines para celebrar la vida y el movimiento.
Hidalgo explicó que esta actividad combina arte, salud y alegría, y refuerza el objetivo de PILARES de convertir el espacio público en un punto de encuentro colectivo donde la cultura se viva de manera activa, libre y participativa.
PILARES reafirma su presencia en el Desfile del Día de Muertos 2025
El encuentro fue moderado por Edna Hernández, coordinadora de Patrimonio y Saberes, y contó con la participación de Edmundo Ramírez, director de Cultura Comunitaria, quien invitó a las y los capitalinos a sumarse al Desfile del Día de Muertos el 1 de noviembre.
En esta edición, más de 2 mil integrantes de PILARES participarán en siete bloques que rendirán homenaje a la cultura, la música y la memoria mexicana. Esta presencia reafirma el compromiso del programa con la educación popular, la identidad colectiva y el arte comunitario.
AM.MX/CV
