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Pablo Cabañas Díaz/
En estos momentos la falta de liderazgo y capacidad política de Enrique Peña Nieto, ha tenido como resultado  que Kellyane Conway, asesora especial en la Casa Blanca y  ex jefa de la campaña de Donald Trump, ataque a la administración mexicana. Entrevistada por la cadena CBS le preguntaron sobre por qué ella cree que el gobierno de Enrique Peña Nieto no desea el muro. “Bueno porque ellos quieren que sigan ingresando a Estados Unidos personas y drogas, algo sobre lo que ellos no se esfuerzan demasiado en combatir”, expresó Conway. Esta poderosa mujer no estuvo en las reuniones con Luis Videgaray pero fue quien organizó el acto de Trump junto a victimas de inmigrantes ilegales. “México puede hacer lo que quiera pero su economía depende por completo de la nuestra, de las personas que viven en EU y mandan dinero a sus familiares, es difícil que las medidas que decidan nos afecten”, señaló.
La cancelación del viaje del presidente Peña Nieto a Washington es una página más de un nuevo fracaso de la actual diplomacia mexicana dirigida por Luis Videgaray, verdadero hombre fuerte en esta etapa final del sexenio. En 24 horas asistimos a la declaración del canciller de que se mantenía el viaje hasta llegar al grosero desplante final de Trump: “Si no pagan, no vengan”.
Fueron las últimas escenas de un cúmulo de errores diplomáticos y políticos que comenzó  el 31 de agosto de 2016, cuando el inquilino de Los Pinos, aconsejado por Videgaray, invitó a México entonces candidato republicano, con la intención de apaciguar al energúmeno que hoy duerme en la Casa Blanca. La visita se saldó con la humillación nacional de los mexicanos y la posterior salida de Videgaray del gobierno.
Quedó en evidencia el exceso de confianza, la tragicomedia continuó cuando, ya electo Trump,  Peña Nieto volvió a confiar en Videgaray destacándose el supuesto que era un buen amigo del yerno de Trump
Ante esta pobreza de análisis y argumentos surgen muchas dudas:¿Qué condición le pusieron  a Enrique Peña Nieto para que llegara a la Presidencia de la República? Algo muy sencillo: desde el primer minuto en que protestara como titular del poder Ejecutivo Federal, el poder se lo entregaría inmediata e incondicionalmente a Luis Videgaray Caso. En pocas palabras, desde el 1 de diciembre de 2012, el verdadero presidente ha sido Videgaray.
El actual canciller no sólo va a ser el candidato de Peña Nieto , sino también del gobierno de Trump. Como partido, el PRI está en tercer lugar con 17 % de las preferencias le pisa los talones en cuarto sitio el PRD con 10 %. Según la última encuesta de Reforma, en primer lugar se ubica Morena con 27 % y en segundo el PAN con 24 %. Pero lo más alarmante  es la desaprobación del presidente Enrique Peña Nieto que llega a los máximos históricos de 86 %, solamente un 12 % aprueba su gobierno. Pero este escenario no le importa a Videgaray. Su incondicional  Enrique Ochoa Reza al frente del PRI nacional ha comenzado a construir el camino que le hacía falta: nombrar al próximo candidato priista a la Presidencia de la República, y si nos ponemos a imaginar lo peor, sería el mismo  secretario de Relaciones quien se auto elija y se proclame como  el sucesor de su hasta ahora tutelado.

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