CIUDAD DE MÉXICO.- Los New England Patriots están de vuelta. En una tarde donde la experiencia y el empuje de la franquicia se combinaron a la perfección, el equipo derrotó 28-16 a los Houston Texans en la Ronda Divisional.
Con este resultado, los Patriots aseguran su lugar en el juego por el título de la Conferencia Americana, instalándose nuevamente en la antesala del Super Bowl tras varios años de ausencia en estas instancias.
El gran protagonista del encuentro fue el joven mariscal de campo Drake Maye. Con una madurez que contrasta con su corta experiencia, Maye manejó la ofensiva con precisión, lanzando pases clave en los momentos de mayor presión. La defensa de New England también hizo su parte, logrando contener a C.J. Stroud y una ofensiva de Houston que, aunque luchó, no pudo descifrar el esquema táctico de los locales.
El dominio en Gillette Stadium
Desde el inicio del partido, los Patriots impusieron condiciones. La ventaja de 28-16 refleja lo sucedido en el campo: un equipo de New England que aprovechó cada error de los Texans y que supo capitalizar sus visitas a la zona roja. Houston intentó reaccionar en el último cuarto, pero la diferencia en el marcador y la solidez de la defensiva patriota terminaron por sepultar cualquier esperanza de remontada para los texanos.
A un paso del Super Bowl LX
Así, los Patriots se clasificaron para la final de la Conferencia Americana, que jugarán el próximo domingo en Denver frente a los Broncos, que ganaron 33-30 a los Buffalo Bills y perdieron por lesión a su quarterback Bo Nix.
Este triunfo representa un golpe de autoridad para un proyecto que muchos consideraban en reconstrucción, pero que de la mano de Drake Maye ha encontrado un nuevo líder.
Por su parte, los Texans cierran una campaña digna de aplauso, consolidándose como un equipo con un futuro brillante pese a la eliminación de este domingo.}
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AM.Mx/kmj
