En el comunicado de este miércoles, sus herederos anunciaron “el inicio de un proceso formal de venta” de los Seahawks “de acuerdo con el deseo de Allen de vender eventualmente sus participaciones deportivas y destinar todos los ingresos de la herencia a la filantropía”.
110 años de historia no se cuentan, se llevan en la muñeca. Esta colaboración exclusiva está forjada para aquellos aficionados que no debaten la grandeza de su equipo, sino que la asumen y la portan con orgullo: Grandes de Corazón.