CIUDAD DE MÉXICO.- A solo meses de que inicie la máxima fiesta del fútbol, la estabilidad de México como sede mundialista enfrenta su desafío más complejo. Los recientes enfrentamientos entre grupos delictivos, derivados de la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’, han encendido las alertas internacionales. La creciente tensión en estados clave, particularmente en Jalisco, ha puesto bajo la lupa la seguridad de sedes mundialistas como Guadalajara.
Esta crisis no solo genera dudas sobre el torneo principal, sino que ya afecta la logística inmediata de la repesca intercontinental.
México tiene programado albergar cuatro enfrentamientos de repechaje los días 26 y 31 de marzo en el Estadio Akron (Guadalajara) y el Estadio BBVA (Monterrey). Selecciones como Bolivia, Surinam, Jamaica, Nueva Caledonia, República Democrática del Congo e Irak buscarán en estos duelos a eliminación directa los últimos dos boletos para el Mundial.
El Gobierno responde ante la incertidumbre
La preocupación no es menor, ya que la FIFA tiene la facultad de cambiar sedes si considera que no existen garantías suficientes. Ante este escenario, la presidenta Claudia Sheinbaum salió al paso para asegurar que la situación “se está normalizando” y que existe una coordinación total con las autoridades locales.
“Todas las garantías, todas las garantías. No hay ningún riesgo (de seguridad)”, insistió la mandataria, buscando calmar a las federaciones internacionales que, según medios europeos, ya mantienen diálogos con el gobierno mexicano ante la incertidumbre.
El repechaje en marzo será la prueba de fuego definitiva: el primer gran evento FIFA que pondrá bajo revisión internacional la capacidad operativa de México a menos de tres meses del arranque mundialista.
Guadalajara: El epicentro de la revisión
Guadalajara es actualmente el punto crítico, pues allí se disputarán los encuentros que involucran a España, Uruguay, Corea del Sur y Colombia. Al ser el bastión del CJNG por la pérdida de su líder, la ciudad ha experimentado jornadas de caos que han encendido las alarmas de los organismos rectores.
Para México, el éxito de estos partidos de marzo va más allá de lo deportivo; es la oportunidad de demostrarle al mundo que el país es capaz de blindar el evento más grande del planeta. La FMF y el Gobierno Federal se juegan su imagen ante el planeta en un operativo que promete ser histórico por su magnitud y vigilancia.
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AM.Mx/kmj
