fbpx

CIUDAD DE MÉXICOS, 23 de febrero (AlmomentoMX).- Si bien la PGR pide perdón por las violaciones a los derechos humanos de las tres mujeres que acusó en 2006 de secuestrar a seis agentes de la corporación, la procuraduría lo reconoce de manera forzada, no por voluntad, señaló Estela Hernández, hija de Jacinta una de las indígenas.

Aseguró que no basta la reparación de daño para superar el dolor y dijo que tampoco buscan una reparación económica.

Es lamentable, vergonzoso e increíble que a seis meses de cumplirse once años del caso 482006, hoy por fin la PGR reconoce de manera forzada no por voluntad que el caso citado fue un error.

La disculpa es por funcionarios mediocres, ineptos, corruptos e inconsistentes que fabrican el delito de secuestro e inventaron que Jacinta era delincuente. Hoy queda demostrado que ser pobre, mujer e indígena no es motivo de vergüenza. Vergüenza es hoy de quien supuestamente debería garantizar nuestros derechos como etnia, como indígena y como humanos.

A los que sólo piensan en el dinero de reparación de daños no se preocupen. No nacimos con él, ni moriremos con él. Nuestra riqueza no se basa en el dinero, lo destinaremos y lo haremos llegar a donde tiene que llegar a su momento. (…)La vida y la libertad no se venden, no se negocian y no tienen precio”, añadió.

Actualmente conocemos autoridades ignorantes corruptos y vendidos. No les damos las gracias. Les exigimos que si no saben hacer su trabajo, renuncien a sus cargos. Si no tienen dignidad, que sea por vergüenza. Si no tienen vergüenza que sea por sus hijos, por mis hijos por los de todos nosotros.

Dijo, citando a otra de sus compañeras indígenas: “Hoy como dijo una compañera cesada en Querétaro. Hoy nos chingamos al Estado. Hasta que la dignidad se haga costumbre”.

En nombre de su madre dijo que no estaban contentos con ese acto de disculpa y “no les damos las gracias, les exigimos que si no saben hacer su trabajo renuncien, si no tienen dignidad que sea por vergüenza”.

Por su parte, Teresa señaló que la vida les cambió por completo tras estar en la cárcel injustamente.

Dijo que los 11 años de lucha – desde el momento en que fueron acusadas – las han hecho tener fuerza.

“La disculpa pública es una gran victoria”, dijo Teresa, y pidió a las víctimas “que luchen, que no se queden calladas hasta que las autoridades las escuchen y la sociedad sepa la verdad”.

AM.MX/fm

Comentarios

comentarios