sábado, junio 22, 2024

EN REDONDO: Más mujeres diabéticas; enfermas, 199 millones

Por: Mario Ruiz Redondo

 

En la Costa del estado de Chiapas, el 75 por ciento de las mujeres que acuden a consulta a las instituciones del Sector Salud tiene diabetes. Una de cada 14 muertes registradas en México, es provocada por esta enfermedad que a nivel mundial suma actualmente más de 199 millones de casos dentro del sexo femenino, al grado de ser considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), como un problema de salud global crítico.

 

México ocupa el sexto lugar a nivel internacional, en número de enfermos de diabetes. Desde el año 2000, la diabetes mellitus es en nuestro país la primera causa de fallecimiento entre las mujeres y la segunda entre los hombres.

 

Se estima que para el año 2040, el número de pacientes detectadas aumentará en el planeta a 313 millones, mientras en la actualidad la diabetes es la novena causa de este tipo de decesos de género en el planeta, acumulando oficialmente 2.1 millones cada año.

 

Cifras de la OMS revelan que de manera general, más de 415 millones de adultos, con edades entre los 40 y 59 años sufren esta enfermedad, a la que se conoce como “la muerte silenciosa”, cantidad que se elevará a 642 millones dentro de 22 años. Tres terceras partes de ellos viven en países de bajos y medianos recursos.

 

Un aproximado a esta alarmante realidad, precisa que la diabetes causa anualmente cinco millones de defunciones, equivalentes a una cada seis segundos. La tipo 2, tiene una tendencia superlativa en la mayoría de los más de 170 países y territorios donde se padece y existe una cantidad superior a los 542 mil niños que subsisten con la conocida como tipo 1.

 

Fracaso en el país, en territorio chiapaneco y en el mundo, de las tareas preventivas de un padecimiento desbordado que no discrimina por género ni edad y que a medida que pasa el tiempo, al complicarse la acumulación de azúcar en la sangre por mal funcionamiento del páncreas, aumenta el riesgo de enfermedades del corazón, cerebro, ceguera, daño en el sistema nervioso y órganos como los riñones y el hígado, por citar algunos.

 

Acelerado aumento de decesos de 2016 (98 mil 500 muertos), a 2017 (105 mil 500), que da idea de la magnitud del problema en territorio nacional, según el reporte dado apenas el domingo 12 de noviembre por el secretario de Salud, José Narro Robles, quien reconocería la falta de conciencia de la población sobre la importancia del ejercicio para mantenerse distante de este tipo de padecimiento, en el que sobrepeso y  obesidad juegan un papel determinante.

 

Se añade a esta grave problemática, la mentalidad indiferente de las máximas autoridades sanitarias y gobernantes, federales y estatales, que siguen optando por la construcción de costosos hospitales curativos de muchas camas, olvidando que la prevención disminuiría el número de enfermos y de manera muy importante el colapso financiero que hoy enfrentan la Secretaría de Salud (SSA), el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Seguro Popular y demás instancias médicas estatales.

 

Ejemplo de esta terquedad, son las absurdas edificaciones del Hospital Regional de la SSA, a 15 kilómetros de Tapachula, con capacidad de 120 camas e inversión de 500 millones de pesos, que ya ha sido rebasada, y el del IMSS -180 camas-, con presupuesto inicial de mil 700 millones de pesos, que como ocurre siempre superará los dos mil millones de pesos, considerando los incrementos por su ubicación en zona inundable.

 

Además, la diabetes es hoy utilizada por funcionarios corruptos de estas instituciones, que prefieren subrogar de manera creciente y por muchos miles de millones de pesos, servicios a empresas privadas que pudieran ser proporcionados en sus instalaciones con costos mucho menores, si invirtieran en la sustitución de equipos e insumos para dializar o aplicar hemodiálisis, a una población cada vez mayor de diabéticos, así como otro tipo de estudios de gran demanda.

 

Privatización que avanza irremediablemente, en detrimento del empleo de la gente calificada que gradualmente se desemplea, como parte de las Reformas Estructurales.

 

Chiapas no es la excepción y resulta escandalosa la forma en que el IMSS estatal, deriva a laboratorios, clínicas y establecimientos médicos privados, todo tipo de estudios que normalmente se realizaban en las instalaciones hospitalarias, donde existe suficiente personal altamente especializado y con los equipos más sofisticados, que por falta de mantenimiento y abandono a propósito están inoperantes, dando margen a la obtención de óptimas ganancias a los directivos en turno, que es un secreto a voces en todas partes de la república, reciben los “moches” correspondientes o de plano son dueños de los negocios a los que se concesiona la atención de los enfermos.

 

Una enfermedad que se ha convertido en México, en una fuente de riqueza desmedida para los poderosos laboratorios transnacionales, que compiten al sacar constantemente al mercado, medicamentos “novedosos”, pero cada vez más caros, que no curan sino sólo contribuyen a paliar los dos tipos de este padecimiento, cuyo tratamiento mensual de tabletas de patente, oscila entre los mil 500 y tres mil pesos, en tanto las diálisis y hemodiálisis llegan a costar en el mismo lapso de tiempo en las empresas privadas más de 18 mil pesos (tres a la semana).

 

Día Mundial de la Diabetes, celebrado este 14 de noviembre en más de 170 países de los cinco continentes del globo terráqueo, con el objetivo de propiciar una conciencia global, en una audiencia de más de mil millones de personas.

 

Esta enfermedad crónica, aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no la utiliza eficazmente para regular el azúcar en la sangre. El efecto de la diabetes no controlada es la hiperglucemia (aumento del endulzante en el torrente de plasma), que con el tiempo daña gravemente muchos órganos y sistemas, especialmente los nervios y los vasos sanguíneos.

 

Desinformación como denominador común internacional, que provoca que una de cada dos personas con diabetes tipo 2, no sabe que la tiene, como tampoco que su cuerpo hace un mal trabajo en transformar los carbohidratos de la comida en energía, aumentando la glucosa. Representa la mayoría de los casos mundiales y se debe en gran medida a un peso corporal excesivo y a la inactividad física.

 

La diabetes tipo 1, también llamada insulinodependiente, juvenil o de inicio en la infancia, se caracteriza por una producción deficiente de insulina y requiere la administración diaria de esta hormona. Se desconoce aún su origen y todavía no se puede prevenir.

 

Sus síntomas consisten, entre otros, en excreción excesiva de orina (poliuria), sed (polidipsia), hambre constante (polifagia), pérdida de peso, trastornos visuales y cansancio. Estos síntomas pueden aparecer de forma súbita.

 

La tipo 2, conocida como no insulinodependiente o de inicio en la edad adulta, se debe a una utilización ineficaz de la insulina. De acuerdo con la OMS, los síntomas pueden ser similares a los de la diabetes de tipo 1, pero a menudo menos intensos. En consecuencia, la enfermedad puede diagnosticarse solo cuando ya tiene varios años de evolución y han aparecido complicaciones.

 

Hasta hace poco, este tipo de padecimiento solo se observaba en adultos, pero en la actualidad también se está manifestando en niños. Representa el 90% de los casos mundiales y se debe en gran medida a un peso corporal excesivo y a la inactividad física.

 

Tema central, “Diabetes y Mujeres”, en el Conclave de la OMS y la Federación Internacional de Diabetes este miércoles 15 de noviembre en la Ciudad de México, encaminado a promover la importancia del acceso equitativo para todas a las medicinas y tecnologías esenciales para prevenir y atenderla enfermedad, la educación e información de autocontrol y el fortalecimiento de la prevención.

 

Reporte de que, dos de cada cinco mujeres con diabetes, están en edad reproductiva, lo que representa más de 60 millones de este género en todo el mundo, las cuales tienen más dificultades para concebir y por lo mismo, tener malos resultados durante el embarazo.

 

No obstante que se sabe que son las que más padecen esta enfermedad, uno de cada siete nacimientos se ve afectado por la diabetes gestacional, constituyendo una amenaza grave y desatendida a nivel mundial para la salud materna infantil, que repercute en complicaciones y costos adicionales de atención médica.

 

Los expertos de las Naciones Unidas estiman que casi la mitad de las muertes por diabetes en el mundo corresponden a personas de menos de 70 años, y un 55 por ciento a mujeres.

 

Recomendación de los especialistas de la OMS, en lo concerniente a una dieta saludable, actividad física regular, mantenimiento de un peso corporal normal y el no consumo de tabaco, para prevenir la diabetes tipo 2 o retrasar su aparición, que una vez desencadenada, aumenta el riesgo de cardiopatía y accidente vascular cerebral, lo que conlleva a que la mitad de este tipo de enfermos mueran por problemas cardiovasculares.

 

Complicaciones que derivan en neuropatía de los pies, combinada con la reducción de la circulación de la sangre e incrementan el riesgo de úlceras en las extremidades inferiores, hasta llegar a la amputación, a la que se agrega la retinopatía diabética, que produce ceguera. Después de 15 años de padecer la enfermedad, por lo menos un dos por ciento de los pacientes pierden por completo la vista y un 10 por ciento sufre deterioro grave en los ojos.

 

Insuficiencia renal es otra de las consecuencias entre un 10 y 20 por ciento de los diabéticos, causándoles finalmente la muerte. Mientras que la neuropatía diabética se refleja como lesión en los nervios y puede llegar a afectar a un 50 por ciento de los enfermos y ocasionar problemas diversos, significados por hormigueo,

 

dolor, entumecimiento o debilidad en pies y manos.

 

Y el remate final: El riesgo de muerte de los diabéticos es dos veces mayor al de las personas sin la enfermedad.

 

Nuestros vecinos al norte del río Bravo no están exentos de esta grave enfermedad. Un estudio de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Boston, afirma que la diabetes en Estados Unidos, es incluso más mortal de lo que se pensaba, al advertir que ha pasado de la séptima a la tercera causa de muerte, de acuerdo con los certificados de defunción, equivalente al 12 por ciento del total de decesos.

 

Problemática que se ha proyectado en México, luego de 23 años de vigencia del Tratado de Libre Comercio, que ha venido a modificar radicalmente el sistema alimentario en el país, al incrementarse el consumo de carnes procesadas, bebidas gaseosas, botanas y productos con altos niveles de azúcar, grasa, que motivaron un aumento en las tasas de obesidad.

 

Investigadores del Instituto de Políticas de Agricultura y Comercio estadounidense, consideran que nuestro país se asemeja hoy al de Estados Unidos, al grado que la obesidad y sus factores de riesgo como la diabetes, derrames cerebrales y enfermedades cardíacas, también se hayan americanizado, por lo que el combate al sobrepeso y la gordura, como declaratoria de emergencia, hayan fracasado a un año de distancia, por los poderosos intereses en juego, evidenciando las autoridades del Sector Salud, un sometimiento absoluto, por encima del bienestar nacional.

 

Premio Nacional de Periodismo 1983 y 2013. Club de Periodistas de México.

 

Premio al Mérito Periodístico 2013 y 2015 del Senado de la República y Comunicadores por la Unidad A.C.

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