fbpx Empleo, clave en la lucha contra la pobreza: GINGroup | Almomento | Noticias, información nacional e internacional

CIUDAD DE MÉXICO, 5 de julio (AlmomentoMX).- La generación de empleos de calidad es una pieza fundamental en la lucha contra la pobreza; sin embargo, las fuentes de trabajo tienen que ser de calidad, justamente remuneradas y formales, ya que es la manera de garantizar el acceso a prestaciones sociales indispensables para incrementar la calidad de vida de la sociedad.

El estudio Programas sociales, superación de la pobreza e inclusión laboral. Aprendizajes desde América Latina y el Caribe, elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), plantea la necesidad de que las políticas de superación de la pobreza y reducción de desigualdades que se pongan en marcha, deben enfrentar y superar el doble desafío de inclusión, tanto en el ámbito social como en el laboral.

GINgroup, empresa mexicana con más de 38 años de experiencia en administración integral de talento humano, bajo la dirección del Dr. Raúl Beyruti Sánchez, no solo ha contribuido con la generación de empleos, sino que todos los que ha generado, así como los miles que administra, son trabajos formales y que superan las prestaciones sociales que marca la ley, al reforzar aspectos como la capacitación permanente, servicios médicos de calidad, creación de patrimonio y ahorro para el retiro, entre otros valores agregados.

En concreto, la CEPAL precisa que los programas de inclusión laboral y productiva deben orientarse a fomentar el acceso de las personas al mercado de trabajo formal, con protección social, y a la generación de ingresos adecuados, actuales y futuros, para cumplir con la meta 8.3 del octavo Objetivo de Desarrollo Sostenible, la cual es promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo, y el trabajo decente para todos.

El reporte de la CEPAL consigna que de acuerdo con la Base de Datos de Programas de Protección Social no Contributiva en América Latina y el Caribe, al cierre de 2017, se implementaban 72 programas de inclusión laboral y productiva en un total de 21 naciones de la región.

Los programas identificados se clasifican en seis categorías: 1) Generación indirecta de empleo, 2) Generación directa de empleo, 3) Nivelación de estudios y retención escolar, 4) Servicios de intermediación laboral, 5) Apoyo al trabajo independiente y 6) Capacitación técnica y profesional, éstos últimos son los que registran la mayor cifra de programas en la región con 33 y 47, respectivamente.

Respecto a la sexta categoría, Capacitación técnica y profesional, el organismo considera que estas deben tener una duración adecuada, al tomar en cuenta que existen competencias que no pueden superarse en el corto plazo. Asimismo, refiere que los estudios realizados internacionalmente “sugieren que por cada año más de educación formal, se obtiene aproximadamente un incremento del 10% en los salarios”. Señala, entre otros puntos, que se debe impartir formación de calidad y con apoyos pedagógicos adecuados. Y un aspecto fundamental es adaptar las jornadas de capacitación a las necesidades de la población objetivo, en especial de las mujeres.

El reporte de la CEPAL revela que el mejoramiento de la inclusión laboral depende de factores exógenos y endógenos a la operación de los programas de inclusión laboral y productiva. Para los primeros, destaca variables como el crecimiento económico, la naturaleza de la estructura productiva, la calidad de la educación obligatoria y de las instituciones de formación profesional, los sistemas de protección social y la regulación y características del mercado laboral, entre otros.

Para los factores endógenos menciona que se relacionan principalmente con el diseño y la ejecución de los programas, así como con la capacidad de articulación y coordinación de distintos componentes, pero también con otros elementos, como la duración, su vinculación con el sector privado como generador de empleo, la incorporación de una perspectiva de género y la sensibilidad a la dimensión étnico-racial.

También señala que todo programa que intervenga en algún aspecto de la inserción laboral requiere de una demanda laboral dinámica, producto de un entorno macroeconómico favorable que permita la creación de empleos productivos, ya sea mediante la contratación de más personal o del trabajo independiente.

AM.MX/fm

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