CIUDAD DE MÉXICO.- Durante la primera quincena de junio, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró una disminución de –0.11% quincenal, por debajo del +0.10% anticipado por el mercado.
En términos anuales, la inflación general se ubicó en 3.55%, menor al 3.77% registrado en la quincena previa. Con este resultado, la inflación acumula dos quincenas consecutivas dentro del rango de variabilidad del Banco de México (3% ± 1 pp).
El componente subyacente, que representa el 76% del INPC y excluye los productos más volátiles, aumentó 0.19% quincenal, ubicándose ligeramente por debajo del 0.20% previsto por el consenso.
A tasa anual, mostró una desaceleración de 4.15% a 4.12%, explicada por una moderación de los precios de mercancías no alimenticias y servicios de vivienda. Las mercancías cayeron de 3.74% a 3.65% y los servicios mostraron un ligero aumento de 3.55% a 3.57%.
Por su parte, el componente no subyacente presentó una caída de –1.14% durante la quincena. Así, la variación anual del componente no subyacente cayó de 2.48% a 1.61%. Este comportamiento respondió a menores presiones en el componente de agropecuarios (-0.66%).
Los genéricos con mayores presiones al alza en quincena fueron transporte aéreo (13.75%), papa y otros tubérculos (5.76%), aguacate (18.51%), vivienda propia (0.15%) y otros alimentos cocinados (0.83%).
Por otro lado, los genéricos con precios a la baja fueron jitomate (-23.98%), huevo (-4.51%), chile poblano (-28.33%), automóviles (-0.72%) y chile serrano (-15.21%).
El resultado de la primera quincena de junio consolida una tendencia de moderación inflacionaria.
Sin embargo, la persistencia de la inflación subyacente seguirá siendo un elemento de vigilancia. Mientras este componente no muestre una convergencia más clara hacia el objetivo puntual, Banxico difícilmente adoptará una lectura positiva del proceso desinflacionario.
Los avances recientes en materia de inflación no subyacente han contribuido a disminuir las presiones, pero está sujeto a fluctuaciones estacionales y choques de oferta que pueden materializarse con rapidez.
Es previsible que Banxico mantenga una postura cautelosa y condicione cualquier ajuste adicional a la confirmación de una trayectoria desinflacionaria sostenida, tanto en la dinámica de los precios más estructurales de la economía como en las expectativas de inflación de mediano y largo plazo.
AM.MX/fm



