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Aletia Molina

Más allá de las muertes, que no dejan de ser una tragedia, la pandemia de COVID-19 también ha provocado una montaña de deuda pública a nivel global, que los países deberemos hacer frente en el medio plazo, debido a la continua presión de liquidez y el alto gasto público para contener los efectos de la crisis sanitaria.

La situación ha ocasionado, por ejemplo, que, por primera vez en la historia, la deuda soberana global haya igualado el tamaño de la economía mundial, creando un nivel de incertidumbre “desconocido”, hasta para los expertos.

“La crisis de COVID-19 ha devastado la vida de las personas, sus trabajos y negocios. Los gobiernos han tomado medidas enérgicas para amortiguar el golpe, por un total de 12 billones de euros en todo el mundo”, apuntó el Fondo Monetario Internacional.

Un informe publicado por el Banco Mundial revela que la deuda entre los países más pobres aumentó 9.5%, lo que evidencia la necesidad “urgente” de actuar, particularmente con la crisis provocada por la pandemia.

Para tratar de amortiguar esta situación, el Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó un alivio inmediato de la deuda para 25 países miembros con el objetivo de enfrentar el impacto económico de la pandemia en esas naciones.

Sin embargo, México está en lo más profundo de un hoyo económico y al mismo tiempo está en la cúspide de la gráfica de contagios y muertes por Covid-19.

Al mismo tiempo, la economía vive la peor recesión económica de su historia.

Sin embargo, López Obrador, tiene una perspectiva optimista. Afirma que la recuperación económica será en forma de V, se mantiene y anticipa que el país emergerá de la crisis para finales de año… (No especifica que año…)

El subsecretario de Hacienda, Gabriel Yorio, calculó que la recuperación de la economía nacional tardará entre uno y dos años. Ese pronóstico contrasta con la mayoría de los análisis de instituciones financieras que como mínimo hablan de un lapso de entre dos y cuatro años y otros hablan hasta de 11 años para que la economía recupere el tamaño que tuvo en 2018.

El presidente no se cansa de decir que México ya domó la pandemia.

Pero los datos oficiales dejan claro que no.

Afirma que ya tocamos fondo y comienza la recuperación. Pero todos los pronósticos siguen siendo revisados a la baja: ¡una caída de al menos 10 por ciento!

Habla de una recuperación rápida… Aunque,  la mayoría habla de una recuperación lenta y, dolorosa.

¿Quién acertará en los pronósticos…? Él no.

@AletiaMolina

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