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Por Mouris Salloum George*

Lo que era un secreto a voces desde el tercer periodo de gobierno del Partido de la Revolución Democrática en el Distrito Federal-Ciudad de México, y que la autoridad se negaba tercamente a aceptar, es que el crimen organizado sentó plaza en la sede de los Tres Poderes de la Unión y llegó para quedarse.

El fenómeno era ya perceptible en por lo menos cinco de las antiguas delegaciones de la CDMX en las que operaba el narcomenudeo. Los ajustes de cuentas, con decapitaciones y desmembramiento de cuerpos humanos, estaban en las crónicas de nota roja, pero ni la Secretaría de Seguridad Pública ni la Procuraduría General de Justicia del DF lo admitían, ocupadas como estaban en maquillar sus estadísticas sobre incidencia criminal.

Narcofosa en el Ajusco y ejecución de dos israelíes

A finales de la semana pasada, un hallazgo puso al día el asunto: En la sierra del Ajusco, en su extensión a la ahora alcaldía de Tlalpan se encontraron cuadro cadáveres en una fosa clandestina. Pertenecían, según peritaje forense, a criminales ejecutados por una banda rival en 2015.

Si bien pareció un caso aislado, de entrada, se le asoció a otro hecho criminal: El asesinato, también la semana pasada, de dos individuos de origen israelí, en la Plaza Artz, de la alcaldía Miguel Hidalgo.

No se confirmó esa hipótesis, pero en cambio se dio como responsable confesa a una mujer, identificada sólo como Esperanza N, que había sido empleada o socia de Samantha Pérez, hija del jefe del Cártel de Tláhuac, Felipe de Jesús El ojos Pérez Luna, acribillado en julio de 2017.

Tras la captura de Esperanza, el titular de la SSC, Jesús Orta Martínez no descarto que haya reacomodo y posibles ajustes de cuentas entre las bandas que están en plena pugna territorial en varias alcaldías metropolitanas. Siempre tenemos que estar alertas y haciendo labor de inteligencia para prevenirlo

El asunto es que algunos de esos cárteles han estado bajo protección de ex funcionarios y legisladores del PRD, de ahí que para su combate no quedan más que las brigadas de la Guardia Nacional que ya están emplazadas en varias alcaldías, sobre todo las que lindan con el territorio del estado de México.

En cuanto a los israelíes ejecutados en la alcaldía Miguel Hidalgo, la indagatoria indica que no eran precisamente hermanas de la caridad. Hay expedientes que así lo acreditan. Lo cual informa que la Capital social ya estaba, en cuanto a crimen de alta escuela corresponde, internacionalizada. Caen las costras y se ven las graves lesiones de una ciudad fracturada. Grave cuestión.

*Director General del Club de Periodistas de México, A.C.

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