Batres destacó que estas reformas amplían el concepto de bienestar animal más allá de la mera sanidad, considerando también aspectos como la nutrición, el ambiente, la salud, el comportamiento y el estado mental de los animales.
Desde 1994 se estableció un decreto que otorga beneficios fiscales para el pago de impuestos sobre la renta y al valor agregado a las personas dedicadas a las artes plásticas, permitiéndoles ofrecer obras de su producción como forma de pago.