fbpx CABEZA DE PLAYA: Operación: rescatar a México | Almomento | Noticias, información nacional e internacional

Carlos Galguera Roiz

 

Vivo la actual situación de México, país donde nací y viví muchos años, muy de cerca, alta intensidad, profunda preocupación…

He pensado participar, de la forma que pueda ser posible, en la Operación Salvamento, desde mis actuales trincheras y circunstancias, colaborar con mi patria mexicana, en mi escala, ante una evidente deriva perversa, me parece un imperativo moral impostergable…

Para entender este mensaje en su cabalidad, aquí va un pequeño relato que viví hace años, alguna vez lo he contado, sucedió en la Huasteca Hidalguense mexicana y perdura en mi subconsciente con una huella inmarchitable…

 

 

Una de  tantas veces; había ido a Santa Cruz, aldea indígena cerca de Huejutla de Reyes, en esta ocasión iba solo, conducía mi potente, y viejo, Chrysler Le Barón rojo, llevando bastantes regalillos para los peques del poblado.

Misioneros Xaverianos, buenos amigos, admirables seres humanos, me acogían en sus barracones, ellos habían logrado irradiar entre los nativos del lugar, unas extraordinarias dosis de cercanía, solidaridad, apoyos…, maravillosas lecciones, que pude percibir en cada una de mis numerosas escapadas por esos territorios.

Algunas pequeñas cosas hacía yo en mis estancias, para acercarme a estos maravillosos personajes, grandes y pequeños, cuyo idioma, el Náhuatl, apenas aprendí, más allá de una pocas palabras, siempre me pareció de una dificultad extrema, a pesar que mis amigos Xaverianos, me aseguraban podría conseguir lo que ellos habían logrado: dominarlo…

La jornada del domingo estaba acabando, me preparaba para retornar a la inmensa capital mexicana, como siempre, algo cansado – la marcha con un viejo caballo hasta una Comunidad alejada kilómetros, me había machacado el día anterior – pero revitalizado, sintiéndome cerca de estos hermanos indígenas, formidable gente…

Mi coche estaba cargado, abro la puerta, rodeado de pequeños…, de pronto, una niña diminuta, morenita, preciosa, con una hermanita, bebé de 1 año como mucho, en uno de sus bracitos, se acerca a mi corriendo, descalza, me ofrece, con su mano libre, un ramo de flores, sin mirarme…

Me quedé paralizado, la pequeñina ya corría hacia su cabaña, cuesta abajo, con su hermanita en brazos; de repente todo mi ser se estremeció… fue un momento especial, una fortísima experiencia, imposible describirla…

Arranqué mi coche, circulaba por los caminos de tierra, antes de enlazar con la vía asfaltada, detuve mi coche y me aparté, estaba llorando, un llanto incontenible, uno de esos momentos que se te estremece el alma y entre lagrimas puedes adivinar la grandeza mas infinita, jamás lo olvidé…

Un tiempo después, reanudé mi marcha…; pero en mi vida he revivido muchas veces una preciosa niñita pequeña, con su hermanita en brazos, corriendo descalza por los horizontes de mi vida…

 

 

Bueno, es la referencia que quería trasmitir para explicar mi mensaje. Sigo, decía al principio, los avatares de mi queridísimo México y realmente siento que debería, deberíamos, participar, cada uno a su escala y circunstancias de navegación…, en el difícil camino de rescatar a este, nuestro gran país, literalmente  esquilmado por una casta política, prácticamente dueña del Poder Grande y, al día de hoy, aparentemente indesalojable…

2.018 se presenta como una posibilidad de abrir autenticas vías de regeneración liberadora; la Presidencia de la República se va a decidir el próximo año y veo a los “amos” de esta poderosísima silla, preparándose para protagonizar el siguiente capítulo, reteniendo en sus manos, numerosa comparsa, el destino de México, historia interminable que, a estas alturas del partido, no puede producir más que nausea…

Ya no, basta, no podemos seguir, han sido demasiados tramos de nuestra trayectoria común, en las mismas manos, o con secuaces homologables, que han derivado en un increíble expolio contra la ciudadanía, impotente, en cierto modo narcotizada…; camarillas diabólicas, disfraces arcangélicos, perpetuándose en la cima del Poder, como dueños de la Hacienda, incluidos sus habitantes…

No veo en el panorama político mexicano, a ningún líder que pueda voltear este panorama, absolutamente patético…; he recorrido con atención las ofertas políticas disponibles, nada que se aproxime como la solución perfecta, he recurrido a mi mentalidad ingenieril, para buscar salidas al laberinto, desde las disponibilidades existentes…

Es la figura de López Obrador, con una larga actividad de denuncia fuerte y tenaz  contra los gobiernos habidos en los últimos tiempos, el que podría propiciar, es mi hipótesis de trabajo, una regeneración, con cierta profundidad…

Soy consciente también del papel que está jugando, y jugará, el stablishment político mexicano en pleno, con sus fortísimas raíces e inagotables recursos económicos, bien o mal habidos…, para borrar del tablero a su mayor, casi único enemigo, el cual podría poner, ante las pantallas de todo el mundo, más complicado serían las mexicanas, la infinita podredumbre de un sistema, en agonía interminable…

Pero también hemos de considerar que el éxito de la opción López Obrador, para conseguir la presidencia de nuestra república, pasa por lanzar, obrando en consecuencia, mensajes abiertos a toda la ciudadanía, sin ingredientes sectarios, fuera etiquetas populistas, presentándose como una alternativa saludable, honesta, inclusiva, excepto para las frondosas ramas delincuenciales, lejos de perversos operadores, viejos y nuevos, que tratarían de adherirse al carro triunfador…

Tarea ingente tenemos por delante, máximo nivel de inteligencia y honestidad, harían de México una verdadera Potencia…, todo lo cual, imaginado, me produce una fortísima motivación; podría decir que siento un entusiasmo superior al que cargaba ¡¡40 años!! atrás, hoy tengo cumplidos 79 años, ¿será que mi reloj biológico se habrá detenido…?

Bueno, aquí estoy, quizás haya riesgos, pero es donde quiero estar…

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