La lucha para demostrar que le habían robado la elección de 2019 duró 19 meses y que fue "una lucha a machetazos", a esos que actuaron para que no fuera electo gobernador de puebla "los castigo Dios".
En un video los sujetos aseguraron estar cansados de extorsiones, secuestros y asesinatos, y manifestaron su disposición a tomar la justicia por mano propia si las autoridades no actúan