CIUDAD DE MÉXICO.- En México, la transparencia legislativa enfrenta una severa crisis institucional documentada por especialistas. Un análisis revela que el noventa y cuatro por ciento de las legislaturas locales oculta información sobre el gasto de los congresos estatales.
Además de la nula claridad financiera, actualmente no es posible conocer las asistencias ni el sentido de votación de setecientos cinco legisladores locales.
Esto representa al sesenta y dos por ciento del total nacional. Esta alarmante opacidad impide a los ciudadanos supervisar el verdadero destino de los millonarios recursos asignados anualmente a los diputados que integran los recintos.
Deficiencias estructurales y opacidad en el gasto de los congresos
Una revisión exhaustiva a los portales web de las treinta y dos entidades federativas demuestra que estos recintos son sumamente opacos. Treinta entidades federativas mantienen en la total oscuridad el gasto de los congresos, impidiendo auditar presupuestos gigantescos anualmente.
Por ejemplo, el recinto de Michoacán muestra enlaces rotos para transparentar sus mil quinientos diez millones de pesos asignados para este año. Asimismo, entidades como Sonora presentan datos sobre sueldos y dietas desactualizados desde el año dos mil veintiuno. En diecinueve asambleas ni siquiera es posible identificar el peso legislativo real de cada grupo parlamentario para conocer sus mayorías.
Las escasas excepciones en el gasto de los congresos estatales
A pesar del desolador panorama general, existen casos aislados que intentan mejorar la rendición de cuentas hacia la ciudadanía. Sinaloa destaca como la única entidad con información abierta sobre cómo administra los seiscientos diez millones de pesos que recibe del erario estatal.
Su plataforma permite visualizar que cada diputado recibe una dieta mensual de ciento tres mil pesos, más un apoyo adicional para gestión social. Por su parte, Veracruz da cuenta expresa de las adquisiciones realizadas con sus ochocientos cuarenta y tres millones de pesos anuales. A pesar de estos importantes avances regionales, estas mínimas excepciones contrastan fuertemente con la grave opacidad del resto del país.
Obstáculos técnicos para la rendición de cuentas legislativa
La falta de claridad gubernamental no se limita exclusivamente al manejo de los recursos y al gasto de los congresos locales. En el sesenta por ciento de los recintos no se informa oportunamente la fecha exacta en que el pleno volverá a sesionar. Adicionalmente, estados como Guanajuato o Chiapas complican la identificación del tipo de elección de sus legisladores.
Esto obliga al usuario a revisar cada perfil individualmente para conocer los datos básicos. Los especialistas reiteran la urgencia de implementar plataformas estandarizadas y obligatorias para garantizar el derecho al acceso a la información pública. La modernización de estas herramientas digitales es verdaderamente indispensable para restaurar la fracturada confianza democrática de la población mexicana.
AM.MX/fm




