CIUDAD DE MÉXICO.- Estambul vibró con una noche que acerca a toda una nación al regreso a la élite del fútbol. En una batalla táctica y de mucha intensidad, la selección de Turquía se impuso 1-0 a su similar de Rumania, sellando así su boleto a la gran final del repechaje europeo rumbo al Mundial 2026. Bajo la dirección del italiano Vincenzo Montella, el conjunto otomano demostró que el talento joven es su mayor arma para romper una ausencia mundialista de más de dos décadas.
El encuentro fue un monólogo de intenciones por parte de los locales durante gran parte del juego. Con figuras de la talla de Hakan Çalhanoğlu y Kenan Yıldız, Turquía dominó la posesión, aunque se topó con una muralla rumana liderada por el arquero Ionut Radu y el defensor Andrei Rațiu, quienes mantuvieron la esperanza de los visitantes hasta el último suspiro.
La magia de Arda Güler decidió el rumbo
Tras un primer tiempo cerrado donde las ocasiones fueron escasas, el genio de Arda Güler apareció para abrir el marcador. Al inicio del complemento, el joven talento del Real Madrid filtró un pase largo y preciso que dejó solo a Ferdi Kadıoğlu. El lateral no desaprovechó el regalo: controló y definió para poner el 1-0 que desató la locura en las gradas.
Rumania rozó el milagro
Pese al dominio turco, el equipo de Mircea Lucescu vendió cara la derrota. En los minutos finales, Nicolae Stanciu estuvo a punto de silenciar el estadio con un disparo que se estrelló en el poste y recorrió toda la línea de gol sin entrar. Esa fue la última bala de una Rumania que no asiste a una Copa del Mundo desde Francia 1998.
Con este resultado, Turquía se sitúa a solo 90 minutos de volver a un Mundial, algo que no consiguen desde aquella histórica medalla de bronce en Corea-Japón 2002. El próximo martes se jugarán la vida ante el ganador del cruce entre Eslovaquia y Kosovo.
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AM.Mx/kmj
